El Gobierno define si aplicará el 1° de mayo el último tramo del aumento parcial del Impuesto al Combustible Líquido (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC). Estos se trasladarían directamente al precio del litro de nafta y gasoil. De este modo, el litro de nafta súper escalará $61,82 sobre los valores vigentes y en el gasoil $42,07. Esto representa un incremento del 12% y 7,5% respectivamente. Sería la cuarta y última actualización de los impuestos que habían sido postergados desde julio de 2021 durante la gestión de Alberto Fernández. La medida entró en vigencia en febrero a través del Decreto 107/2024 de la Secretaría de Energía de la Nación. En lo que va de 2024, los precios de las naftas y el gasoil acumulan un alza de 51,3% promedio.

A pesar de estos datos, Guillermo Lego, gerente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), indicó que aún no se puede estimar un valor concreto en el incremento de los combustibles. Las petroleras deben analizar otras variables, como la devaluación mensual del 2% que aplica el Banco Central y el precio internacional del Brent (US$88,12/barril), cuyo valor oscila por los conflictos internacionales. Esto podría derivar en un mayor incremento del valor en surtidor. No obstante, si se tiene en cuenta el impacto del impuesto, la nueva actualización prevista por el Ejecutivo rondaría el 8% promedio para el valor litro de nafta. Resta conocer de cuánto será el incremento que aplicarán las petroleras en los valores de venta en los surtidores. De este modo, la nafta súper rondaría los $899, mientras que la premium pasaría a costar entre $1033 y $1109.

Según el titular de CECHA, a esto se debe sumar los “pseudo-impuestos” que aplican determinados municipios a los combustibles. Así hizo referencia a la tasa vial. El gravamen se cobra en algunos municipios del país por la venta de cada litro de combustible o metro cúbico de GNC. En general, el ingreso de ese tributo se destina a gastos de infraestructura.

En marzo, los precios de los combustibles escalaron 7,5% promedio. Durante el tercer mes del año, el consumo de naftas y gasoil cayó 12,13% interanual. Incluso se registraron caídas de hasta el 25% en algunos puntos del país. La nafta premium registró una caída del 23,27% y se apuntó a bajar calidad por precio. La brecha entre la nafta súper y premium es del 23,4%.