Las claves para que el dólar libre perforase los $1.000 y perdiera la mitad del valor desde que asumió Milei
El dólar libre experimentó una significativa caída, perforando la barrera de los $1.000 para situarse en $980. De esta forma, marcó su valor más bajo desde diciembre del año pasado. Estos son los factores clave que han contribuido a esta disminución:
- Flujo vs. Fundamento: la alta demanda de pesos en acciones, bonos, plazos fijos y Fondos Comunes de Inversión desvió la atención de los inversores del dólar, tradicional refugio ante la inflación. Este cambio en la demanda de divisas ha debilitado las cotizaciones del dólar.
- Recesión y escasez de pesos: la recesión económica llevó a muchos ahorristas a vender dólares para cubrir gastos. Mientras que la oferta de pesos ha sido limitada debido al alto costo de vida. Esta dinámica ha contribuido a la baja demanda de dólares.
- Estrategia oficial y cepo cambiario: la estrategia de controlar la cotización del dólar mayorista, junto con permitir la liquidación del 20% de las exportaciones a través del mercado de valores, abasteció el mercado de dólares y estabilizado las cotizaciones bursátiles. Además, incluyendo el dólar «contado con liquidación» y el MEP.
- Liquidación de exportaciones del agro: con el inicio del segundo trimestre, se espera una mayor liquidación de exportaciones del sector agropecuario. Lo que generaría ingreso de divisas y estabilidad cambiaria.
- Tasas de interés y opciones de ahorro: aunque las tasas de interés están por debajo de la inflación, son superiores a la devaluación. Lo que incentivó a mantener pesos en plazos fijos y fondos comunes de inversión, reduciendo la demanda de dólares.
- Cambio en la percepción económica: la combinación de la caída de la actividad económica, altos niveles de inflación y abundancia de dólares cambiaron la percepción sobre el dólar como reserva de valor. Lo que favoreció la permanencia de pesos en el sistema financiero.
El analista Salvador Di Stefano resalta este cambio en la cultura económica argentina. Donde la competencia de monedas y la desmonetización de la economía ganaron relevancia frente a la tradicional compra de dólares como estrategia de ahorro.
