Sueño cumplido: los niños de Chasquivil regresaron a casa
Luego de vivenciar una experiencia de Turismo Educativo que los marcará por el resto de sus vidas, los alumnos de la Escuela N° 350 de San José de Chasquivil regresaron a sus hogares en la localidad de alta montaña. Allí fueron recibidos con emoción por sus familiares y amigos. El grupo pasó sus vacaciones de verano en la Unidad Turística de Chapadmalal, en la Costa Atlántica, donde cumplieron el sueño de conocer el mar.
Los alumnos, junto a los docentes y padres acompañantes, fueron trasladados en helicóptero desde la capital hacia el pueblo. Este se encuentra en el departamento de Tafí Viejo a una la altura de 2.000 metros sobre el nivel del mar y las condiciones naturales de la zona dificultan el acceso por tierra al lugar.
“Para todo el equipo del Ente de Turismo significó una enorme satisfacción y alegría trabajar para que el sueño de los alumnos de San José de Chasquivil se haga realidad”, expresó el presidente del EATT, Sebastián Giobellina. El funcionario señaló que “fue una experiencia gratificante de la que todos salimos enriquecidos, desde los niños, sus padres y docentes, el personal de Chapadmalal que los atendió y que conocía su travesía por aire y por tierra. Y también para quienes unimos esfuerzos desde el Gobierno para lograrlo”.
“Cuando entré al mar sentí una sensación única. El mar nunca se terminaba, era inmenso”, hizo memoria Inés Rasgido. Algo similar contó Macarena Silva, quien relató que al poner sus pies en el agua lo primero que sintió fue miedo. “Todos nos emocionamos cuando llegamos y entramos de la mano. Me lo hacía más chiquito al mar, pero se pierde de vista”.
Fabio Mamaní, por su parte, resaltó el hecho de sumar una nueva experiencia de vida junto a sus compañeros, docentes y padres. “Al entrar al mar sentí una sensación increíble, me sorprendió porque no lo imaginaba de esa manera”, relató. También contó que formaron nuevos vínculos de amistad con otros estudiantes que se hospedaron en la Unidad Turística: “les contamos cómo es la vida en el cerro y los invitamos a venir. Muchos profesores nos dijeron que vendrán a visitarnos”.
Más allá de maravillarse con el nuevo escenario, Claudia Cáceres afirmó que el grupo, que también visitó la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, extrañó el silencio de la montaña, los largos paseos a caballo y el calor de los seres queridos. “Allá casi todo es edificio y vehículos, algo muy distinto a lo que vivimos día a día en Chasquivil. Por mi parte, extrañé mucho a mi familia, por eso este reencuentro fue tan lindo”, explicó emocionada.
