Como cada 25, desde aquel fatídico 25 de octubre de 2016, se cumple un nuevo mes del fallecimiento del pequeño. Su familia acude a la Plaza Independencia a pedir justicia y a honrar su memoria. Cabe aclarar que Matías entró para un operación programada en el sanatorio infantil privado y, debido a complicaciones por un sangrado interno, falleció a las pocas horas de finalizado el procedimiento.

En diálogo con VOVE Tucumán, consultamos a su madre, María, por la situación de la causa: «En el mes de noviembre, la fiscal Mariana Rivadeneira, pidió el sobreseimiento de los 3 médicos, del cual nos negamos rotundamente. Se la apartó de la causa. Actualmente está el fiscal López Ignacio Bustos. El cual imputó nuevamente a los médicos: Federica Castro y Florencia Jerez, terapistas del nosocomio. Y al médico que operó a Matías, Álvaro Enrique Páez. Los tres por homicidio culposo. En febrero, pidió el requerimiento de elevación. Al igual que lo hizo hace años la primera fiscal, María del Carmen Reuter,  que investigaba el caso en ese entonces. Ahora otro fiscal, se preocupa y ocupa. Esa es la instancia en la que está hoy. Los abogados defensores se opusieron a la medida. Ahora estamos esperando la asignación del juez para ver que medidas toma».

Respecto a si el juicio podía tener una fecha de inicio para este año, María nos comentó: «Por lo que dijo la doctora posiblemente sí. Estos cinco años son de lucha, estamos luchando contra una corporación de médicos, donde lo único que importa es negociar la vida de la gente. No preocuparse por la calidad y humanización. Nosotros queremos médicos de excelencia, y no los que le tocaron a mi hijo».

El testimonio de una madre

«Cuando mi hijo sale del quirófano, sale en mal estado: no pudo abrir los ojos, estaba morado; -que a la noche le iban a dar el alta, nunca sucedió eso-. Matías ha tenido un sangrado que nunca determinaron de donde provenía. Era lógico, del hecho quirúrgico ¿Cómo si las terapistas lo veían, el médico no? Hubieran llamado a otro cirujano. Falló la terapia», nos dijo.

Anhelo

«Pedirle a la justicia un juicio que sea oral y público. Porque mi hijo murió por los sangrados que tenía. Mi hijo entró a un quirófano para ser operado en una operación programada; no de urgencia y con todos los prequirúrgicos correctos y completos. La verdad la vamos a saber en un juicio, es lo que estamos pidiendo y por lo que estamos luchando. Nos vamos a negar rotundamente a que la causa quede impune. Vamos a hacer todo que debamos hacer».

Posible pena y condena

Cabe aclarar que los tres profesionales se encuentran acusados del mismo delito, homicidio culposo, y con el mismo grado de responsabilidad: «Nosotros vamos a pedir la máxima. Lamentablemente las leyes están mal hechas. Una mala praxis está encuadrada como un accidente de tránsito, así que la pena máxima es de 5 años. Es ilógico que dure más “el mendigar” justicia, que la pena por la muerte de mi hijo».

María también agrega: «A nosotros nos han re victimizado, todo el tiempo nos han tratado como si nosotros fuéramos los asesinos, y ellos las víctimas. Donde uno piensa que va la justicia y uno acude, para saber la verdad… al final no es así».

Al consultar por qué transcurrió tanto tiempo y todavía no hubo un elevamiento a juicio, nos dijo: «Porque tienen tantos derechos los médicos. Yo se que cada ciudadano tiene sus derechos, pero la justicia no se juega y no hacen juicios. Porque acá depende de cada fiscal, de cada juez, y del MPF. Si ellos son tan inocentes, vamos a juicio y vamos a saber. No dilatando los tiempos y haciendo  presentaciones. Terminemos con esto, en un debate oral y público. Están trabajando y haciendo su vida normal. Así lo permite el Código Procesal Penal. Tienen el derecho a seguir trabajando hasta que un juez determine lo contrario».

Un futuro incierto

Para finalizar, le preguntamos a María como ve el proceso en el transcurso de los próximos meses, y qué haría al finalizar: «A mí el hecho de que se haga el juicio no me va a devolver a Matías. Ya es un daño irreversible que me han ocasionado. Era un niño lleno de vida, un excelente hijo, un excelente alumno en el colegio. Desde que lo vi en el cajón estoy muerta en vida, porque tengo que vivir. Después del juicio, creo que empezaré a hacer el duelo porque nunca lo hice, pero mientras tanto seguir luchando no solo por Matías, sino por otros que están siendo atendidos por estas personas. Porque ellos actuaron con total negligencia y desprecio. A mi hijo lo dejaron morir desangrado»

«Vamos a luchar para que no haya otros Matías y para que mi hijo tenga justicia».