Ricardo Lorenzetti: “Los juicios de lesa humanidad fueron un reclamo de las calles que los jueces supimos escuchar”
El juez de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, encabezó una conferencia magistral en Chaco donde reflexionó sobre el rol del Poder Judicial en la defensa de los derechos humanos y el consenso alcanzado en torno a los juicios de lesa humanidad. Allí presentó el libro colectivo “Derechos Humanos y Juicios de Lesa Humanidad: la visión de la magistratura”, acompañado por jueces y camaristas de todo el país.
El evento fue organizado por la Fundación Formarte y contó con la participación de Andrés Basso, titular de la Asociación de Magistrados, Rocío Alcalá, presidenta de la Cámara Federal de Apelaciones, y Manuel Pizarro, camarista federal de Mendoza.
Un proceso que nació en la sociedad
Durante su exposición, Lorenzetti destacó que el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad en Argentina «es un modelo internacional» y subrayó que no se trató de una iniciativa exclusiva de la dirigencia, sino de un reclamo que emergió de las calles. «Casi todos los movimientos de derechos humanos nacen desde la pasión de la sociedad. Así ocurrió aquí», remarcó.
El magistrado insistió en que el tema trascendió las diferencias partidarias: «Es un consenso excepcional que atravesó a todos los gobiernos y poderes del Estado durante años. Muy pocas veces los argentinos tuvimos semejante nivel de acuerdo».
La decisión de la Corte
Lorenzetti recordó el fallo de la Corte Suprema en el caso Simón, que declaró la inconstitucionalidad de las leyes de impunidad. «Reconocimos que esto había comenzado con el Juicio a las Juntas en tiempos de Alfonsín y continuó con avances y retrocesos. No hay un dueño de los derechos humanos: hay un proceso colectivo de elaboración», explicó.
El juez relató que, tras esa decisión, el Poder Judicial enfrentó un escenario complejo con tribunales saturados y un sistema debilitado. Hubo debates sobre crear instancias especiales, pero se resolvió avanzar con las estructuras existentes para preservar la legitimidad democrática de los procesos.
El vínculo con la sociedad
En otro tramo de la conferencia, el juez recordó la reacción social contra el fallo del “2×1”, que buscaba reducir condenas a represores. «Fue una enorme reacción en todo el país porque se percibía que podía significar un retroceso. Eso muestra que las instituciones deben escuchar el consenso social en los grandes temas de derechos humanos», apuntó.
En ese sentido, evocó un consejo recibido de la jueza estadounidense Sandra O’Connor: «Lo más importante para un juez es tener oído para percibir el consenso social».
Derechos humanos y democracia
Lorenzetti también vinculó estas experiencias con la crisis económica de 2001, cuando la Corte tuvo que fallar sobre la protección de los ahorros de los argentinos. «Nos llevó dos años de negociaciones internas para reconocer que los depósitos eran un derecho de propiedad. Hoy está en el Código Civil y Comercial», recordó.
El juez enfatizó que los derechos humanos forman parte del contrato social y no deben ser sometidos a la lógica pendular de la política argentina. «No podemos volver a discutir los juicios de lesa humanidad porque ya están resueltos. Necesitamos estabilidad sobre los consensos básicos», afirmó.
Una obra colectiva
La conferencia coincidió con la presentación del libro “Derechos Humanos y Juicios de Lesa Humanidad: la visión de la magistratura”, dirigido por Lorenzetti y coordinado por Basso. La obra reúne aportes de jueces y juezas de todo el país sobre el valor de estos procesos en la construcción de legitimidad democrática y memoria colectiva.
