Días atrás, en Concepción, una patota agredió brutalmente a un joven a la salida de un boliche. Gracias a las cámaras de seguridad de la zona, se determinó que fueron cinco los agresores y, tras la investigación, se comprobó que son jugadores de rugby del Club Huirapuca.

Por tal motivo, el deporte y puntualmente la institución quedaron en el ojo de la tormenta por un nuevo hecho que vincula al rugby con la violencia.

Para aclarar la situación, desde Huirapuca emitieron un comunicado manifestando que “queremos expresar que todos los que formamos parte de la familia del Club Huirapuca, condenamos y repudiamos cualquier hecho de violencia”.

Además, desde el club opinaron que la violencia está instalada en la sociedad y consideraron que el deporte y la educación “son herramientas fundamentales para combatirla”.

Finalmente, anhelaron que el hecho se esclarezca y confiaron en la Justicia para que así fuera.