La economía argentina mostró signos de recuperación en abril, con un crecimiento mensual del 1,3% en la medición desestacionalizada, según el último informe de la consultora Orlando J. Ferreres. La cifra marca un rebote respecto a marzo y refleja una leve mejora impulsada principalmente por la intermediación financiera, la construcción y el comercio.

En la comparación interanual, la actividad avanzó un 5,6%, encadenando siete meses consecutivos en alza. Con este resultado, el primer cuatrimestre del año cerró con una expansión acumulada del 6,6%.

Los sectores que impulsaron la recuperación

De los once sectores analizados por la consultora, siete registraron subas durante abril. El más destacado fue el de intermediación financiera, con un salto del 29,8% interanual y una suba acumulada del 27,3% en los primeros cuatro meses del año. El dato se explica por el crecimiento del mercado de créditos, tanto en pesos como en dólares, que comenzó a mostrar señales de dinamismo en los últimos meses.

La construcción fue el segundo rubro de mejor desempeño, con una mejora del 7,4% respecto a abril de 2024. La comparación se da frente a un año especialmente negativo para el sector, afectado por el freno a la obra pública que impuso el Gobierno nacional al inicio de la gestión. Recién en los últimos meses, las empresas del rubro comenzaron a recuperar parte de la actividad perdida.

El comercio mayorista y minorista se ubicó en tercer lugar, con un crecimiento interanual del 6,7% y un avance del 8,3% en el acumulado del cuatrimestre. El repunte sugiere una incipiente mejora en los niveles de consumo, en un contexto de menor inflación y estabilidad de precios relativos.

Otro de los sectores destacados fue el de minas y canteras, que subió un 5,6% en la comparación anual y un 6,3% en lo que va del año. Dentro de esta rama, sobresalió la producción de petróleo, con un crecimiento del 12,2%, mientras que el gas natural mostró una leve suba del 1,4%.

La industria manufacturera también exhibió una variación positiva del 3,1%. En particular, se observó una mejora en la producción de minerales no metálicos —uno de los sectores más golpeados en 2024— así como en maquinaria, equipo y metales básicos.

Los sectores que retrocedieron

No todos los rubros acompañaron la recuperación. La actividad agropecuaria tuvo un mal desempeño, con una caída del 5,2%, producto de una contracción del 7% en la actividad agrícola. La comparación se hace contra el segundo trimestre de la cosecha gruesa del año pasado, lo que amplifica el impacto.

También registraron bajas la electricidad, gas y agua (-2,5%), los servicios sociales y de salud (-1,9%) y la administración pública y defensa (-1%).

Perspectivas para los próximos meses

Desde la consultora estiman que la actividad continuará en terreno positivo en los próximos meses, apoyada en un contexto macroeconómico más previsible, menor inflación y mayor estabilidad cambiaria.

Sin embargo, advierten que una vez alcanzado un nuevo techo en el nivel de actividad, será clave encarar reformas estructurales para sostener el crecimiento. Entre los desafíos pendientes se encuentran el aumento de la inversión, la mejora en la productividad laboral y la consolidación de un equilibrio fiscal de largo plazo.