El informe de marzo de varias consultoras privadas revela que los argentinos que buscan empleo tienen una expectativa salarial elevada. Específicamente, con un salario medio pretendido de $706.426 brutos. Este aumento del 17,72% respecto al mes anterior refleja la creciente necesidad de adecuar los ingresos a las condiciones económicas actuales. Aunque aún no alcanza para contrarrestar el aumento de la inflación durante el último año.

Según el estudio de Bumeran, entre marzo de 2023 y marzo de 2024, la pretensión salarial ha aumentado un 189,14%, mientras que la inflación acumulada ha sido del 287,90%. Esto indica que los aspirantes laborales están ajustando sus expectativas salariales en un contexto inflacionario.

Carolina Molinaro, Head of Marketing de Jobint, comenta sobre estos datos. «El incremento acumulado en el salario requerido muestra una tendencia al alza del 45,75% en el primer trimestre de 2024. Aunque es un avance significativo respecto al año anterior, no logra equipararse al aumento de la inflación».

Las diferencias salariales también son notables según la experiencia y la posición laboral. Los trabajadores junior, en sus primeros pasos laborales, aspiran a un salario bruto de $490.948, mientras que los trabajadores con experiencia (senior o semi-senior) solicitan $735.557, y los cargos de jefatura o supervisión alcanzan una pretensión de $941.807 brutos.

Esta diferencia se refleja también en distintas áreas de actividad. Por ejemplo, las áreas técnicas en salud, ingeniería y planeamiento económico financiero son las de mayor remuneración pretendida, mientras que las posiciones de camareros, telemarketing y producción tienen salarios pretendidos más bajos.