El Observatorio de Argentinos por la Educación y el CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas), elaboraron un informe con los datos oficiales del INDEC. Solo el 33% de las personas entre 25 a 29 años, con secundaria completa, contaba el año pasado con trabajo formal. Se entiende por el mismo, a una actividad rentada de 30 o más horas semanales.

La situación es peor para quienes no terminaron el secundario. Apenas el 9% de ellos, de la misma franja etaria, consiguió un empleo de calidad en 2021. El estudio da cuenta de que, en los últimos 15 años, el acceso de los jóvenes al trabajo ha disminuido significativamente. Por ejemplo, en 2006, el 40% de quienes tenían 25 a 29 años, con secundario completo, contaban con un empleo de condiciones dignas.

La desigualdad de oportunidades entre géneros, también se presenta en el campo laboral de los jóvenes. La proporción de mujeres que acceden a trabajos de calidad es considerablemente menor que la de los varones. Durante el año pasado, entre los jóvenes de 25 a 29 años, con título secundario; el 48% de los varones tenían un empleo de calidad, mientras que la cifra caía al 16% entre las mujeres.

La brecha alcanza la alarmante cifra de 32 puntos. La asimetría se mantiene entre quienes no tienen título secundario. El 15% de los varones, de 25 a 29 años, acceden a un empleo de calidad, mientras que la cifra cae al 2% entre las mujeres. Para finalizar, la situación ocurre a pesar que las chicas completan el nivel secundario en mayor proporción. El 71% de las mujeres, de 18 a 24 años; mientras que la cifra cae al 62%, entre los varones de la misma edad.