Meses atrás, Piñón Fijo estuvo envuelto en una polémica familiar que terminó trascendiendo públicamente. Todo inició a partir de la exposición que realizaron sus hijos con respecto a supuestos maltratos por parte del payaso, dentro del ámbito laboral.

Luego de estar alejado de los estudios de televisión, el artista cordobés volvió a estar frente a las cámaras con su clásico traje amarillo y su cara pintada. Tras interpretar sus éxitos musicales, el payaso realizó un descargo con respecto a todo lo que sucedió en su familia y expresó: «Estoy bien. Uno se ha puesto viejo, pero feliz y tratando de aprender un poco de la huella, del camino… Hoy diría que el oficio de toda la vida es ser aprendiz».

Luego, el padre de Jeremías y Solcito Fijo contó cómo su pasado influyó en su personalidad, hasta el punto de reconocer, en cierta forma, sus errores. «Quizás cuando era más joven era un poco más arrebatado, quería que las cosas fueran ya y como yo quiero. Con seres que uno ama, uno también tiene que aprender a esperar y tratar de ser cauteloso para no dañar al otro», expresó.

Como era de esperarse, Piñón dejó expuesto sus ganas de volver a reencontrarse con sus nietos, a quienes no ve desde antes del escándalo. «El amor está ahí, está acá. Para los nietos está acá. Cuando me abran la puerta me van a tener que frenar. Pero mientras tanto respeto y cariño. Extraño mucho. Lunita, más que nieta, es una amiga. Es una relación de amigos la que teníamos. Yo tengo mucha esperanza que se va a recuperar tarde o temprano», cerró.