La Justicia dictó la excarcelación extraordinaria del cantante de cumbia Elián Valenzuela, conocido como L-Gante, en la causa por “amenazas” y “privación ilegítima de la libertad”. Sin embargo, a pesar de esta medida, el referente de Cumbia 420 seguirá detenido al menos durante las próximas 48 horas, ya que tanto la fiscalía como el particular damnificado tienen la posibilidad de apelar la decisión en un plazo de dos días.

El juez de Garantías, Gabriel Castro, fue quien tomó la medida de excarcelación extraordinaria, atendiendo al pedido de la defensa del artista. Sin embargo, si se emplea el recurso, la Cámara de Apelaciones será la encargada de resolver la situación. Según trascendió, tanto la fiscal del caso, Alejandra Rodríguez, como el particular damnificado, representado por los abogados Leonardo Sigal y Pablo Becerra, apelarían la determinación.

En caso de que se presente la herramienta, los jueces de la Cámara de Apelaciones tendrán entre 20 y 40 días para resolver la situación procesal de L-Gante. Mientras tanto, el cantante deberá cumplir con una serie de condiciones impuestas por la Justicia, como el pago de una fianza de 20 millones de pesos, presentarse mensualmente en el Juzgado, prohibición de salir del país sin autorización judicial y la prohibición de acercarse a las víctimas o tener cualquier tipo de contacto con ellas.

Cabe destacar que, en una resolución previa, el juez Castro había atenuado los cargos que enfrenta L-Gante, quitándole los agravantes de haberse cometido con arma de fuego y contra un miembro de un poder público en el delito de amenazas. El juez consideró que la réplica no cumplía con la función propia de un arma y no fue empleada de manera impropia.

La detención

L-Gante fue detenido hace tres semanas y se le imputaron cargos de “amenazas”, “privación ilegítima de la libertad” y “tenencia simple de estupefacientes” debido al hallazgo de marihuana durante un allanamiento en su casa. La detención se produjo después de un altercado entre amigos del cantante y un empleado municipal y una vecina. Las pruebas obtenidas, como las grabaciones de cámaras de seguridad y la geolocalización de teléfonos celulares, respaldan las denuncias y corroboran los hechos descritos por las víctimas.