Trump amenaza a Irán con un ataque «mucho peor» y exige un acuerdo inmediato
Donald Trump volvió a elevar la tensión internacional al lanzar una amenaza directa contra Irán y presionar públicamente para que negocie un acuerdo con Estados Unidos. El presidente estadounidense afirmó que una poderosa flota militar se dirige hacia territorio iraní y advirtió que, de no haber avances diplomáticos, “el próximo ataque será mucho peor”.
Desde su perfil en Truth Social, Trump confirmó el envío de fuerzas militares y remarcó el poder de despliegue. Aseguró que se trata de “una enorme armada” y que es “una flota mayor, liderada por el gran portaaviones Abraham Lincoln, que la enviada a Venezuela”. Según expresó, está “lista, dispuesta y capacitada para cumplir su misión con rapidez, con rapidez y violencia, si es necesario”.
En el mismo mensaje, el mandatario instó a Teherán a retomar el diálogo. Dijo que espera que Irán se siente pronto en la mesa y “negocie un acuerdo justo y equitativo” sin armas nucleares y que “beneficie a todas las partes”. Luego lanzó una advertencia aún más dura: “¡El tiempo se acaba, es realmente esencial! Como le dije a Irán una vez: ¡Lleguen a un trato! No lo hicieron, y hubo la ‘Operación Martillo de Medianoche’, una destrucción masiva de Irán. ¡El próximo ataque será mucho peor! No permitan que eso vuelva a suceder“.
Trump ya había anticipado el movimiento militar y sostuvo que desde Teherán buscan contactos. “Llamaron en numerosas ocasiones. Quieren hablar”, afirmó al portal Axios. El republicano viene endureciendo su postura en medio de la crisis interna iraní, tras las masivas protestas de las últimas semanas, que según el sitio opositor Irán International dejaron 36.500 muertos.
El despliegue se conoció después de que el ejército estadounidense informara que el grupo de ataque del portaviones USS Abraham Lincoln llegó a Medio Oriente, lo que incrementa de manera significativa la capacidad operativa en la región. Desde el Comando Central indicaron que el ejercicio “demostrará la capacidad de desplegar, dispersar y sostener el poder aéreo de combate” en esa zona estratégica.
Del lado iraní también hubo advertencias. Un alto mando de los Guardianes de la Revolución sostuvo que considerarán “hostiles” a los países vecinos si su territorio es utilizado para lanzar ataques contra la República Islámica. “Los países vecinos son nuestros amigos, pero si su suelo, su espacio aéreo o sus aguas se utilizan contra Irán, serán considerados hostiles”, declaró Mohamad Akbarzadeh a la agencia Fars.
En contraste, el presidente iraní Masud Pezeshkian adoptó un tono más moderado y se mostró abierto al diálogo. Afirmó que su país está dispuesto a aceptar “cualquier proceso que conduzca a la paz, la tranquilidad y la eliminación de conflictos y guerras”, siempre dentro del marco del derecho internacional y el respeto a los derechos de la nación iraní. La escalada verbal entre Washington y Teherán vuelve a colocar a Medio Oriente en un escenario de alta tensión geopolítica.