La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) se sumó a los cuestionamientos por el aumento de las tasas municipales y pidió acelerar una reforma tributaria para bajar la presión fiscal sobre el consumo. El planteo llega en medio del cruce entre el Gobierno y distintos intendentes por cargos locales que, según el sector privado, encarecen precios y generan distorsiones en la actividad.

Según Copal, la carga impositiva total que incide en el precio final de alimentos y bebidas se ubica entre el 40% y el 50% de lo que paga el consumidor en góndola. En ese marco, apuntó especialmente contra la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH), la Tasa Vial sobre combustibles y otras contribuciones locales que impactan con fuerza sobre supermercados y grandes comercios.

Tasas y servicios: el reclamo de proporcionalidad

Copal sostuvo que la TISH “debe guardar relación con los servicios prestados por los municipios” y advirtió que, en los últimos años, se generalizó su cálculo en función de las ventas. Para la entidad, ese método hace que el pago “exceda ampliamente” el costo del servicio y convierta a la tasa en una fuente de recaudación con peso similar al de tributos de nivel nacional o provincial.

En esa línea, propuso que las tasas municipales se adecuen a la prestación concreta, efectiva e individualizada de un servicio y que sus importes mantengan una proporcionalidad razonable con el costo real. El planteo, señalaron, busca reducir sobrecostos y mejorar previsibilidad para empresas que operan en múltiples jurisdicciones.

“Paga y reclama”: el pedido para litigar sin solve et repete

Otro punto del documento de Copal fue el acceso a la justicia cuando existen disputas con fiscos municipales. Allí propuso eliminar el solve et repete (la obligación de “pagar y reclamar” para litigar), un mecanismo que —según el sector— limita el derecho a discutir montos y criterios de cobro.

En ese marco, planteó que se establezca una “lógica limitación” de cobros compulsivos, como el apremio, hasta que exista una sentencia firme. La intención, sostienen, es equilibrar la capacidad recaudatoria del Estado local con garantías de defensa para contribuyentes.

“Aduanas interiores”: el cuestionamiento a tasas de abasto

Copal también cuestionó las tasas de abasto aplicadas por la “introducción de mercadería” en municipios, al afirmar que funcionan como una suerte de “aduana interior” y duplican controles que corresponden a la autoridad nacional, en referencia al Código Alimentario Argentino y sus reglamentaciones.

El criterio de la entidad es que los municipios pueden ejercer controles en puntos de venta, pero no durante el tránsito de productos alimenticios. Por eso, pidió que las normas locales se alineen con la normativa nacional para evitar superposición de inspecciones, costos administrativos extra y fricciones logísticas.

Transparencia tributaria y presión fiscal en debate

En el mismo documento, Copal valoró la iniciativa oficial de transparentar tasas a través de un portal de Transparencia Tributaria, al considerarlo un paso hacia “mayor previsibilidad y claridad fiscal”. Sin embargo, aclaró que el objetivo de fondo es una reforma tributaria integral que reduzca la presión fiscal y simplifique el esquema en todos los niveles del Estado.

En una posición similar, la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) sostuvo que cualquier reforma fiscal nacional debería tener una réplica en tributos subnacionales, con foco en impuestos provinciales —como Ingresos Brutos— y tasas municipales. Para el sector, exponer públicamente el peso de esos cargos es parte del camino para impulsar cambios provincia por provincia y municipio por municipio.

Supermercados y rentabilidad: el telón de fondo

El debate ocurre mientras cadenas y comercios advierten por la rentabilidad en un escenario de costos altos y competencia intensa. En ese contexto, se citó la declaración del gerente general de La Anónima, Nicolás Braun, quien afirmó: “Hoy a los supermercados nos está costando muchísimo ser rentables… somos sobrevivientes”, en referencia a dificultades para sostener márgenes operando en la formalidad.

Con estas posturas sobre la mesa, la discusión por tasas municipales volvió a quedar en el centro de la agenda económica: las empresas sostienen que hay distorsiones que impactan en precios y actividad, mientras los municipios defienden su capacidad de financiamiento para servicios locales. En el medio, la reforma tributaria aparece como el eje que ambos lados mencionan, aunque con prioridades y diagnósticos diferentes.