En la mañana del jueves, Mercado Pago comunicó a sus usuarios que, desde el 1 de noviembre, se aplicarán retenciones de impuestos. Concretamente, en concepto de Ingresos Brutos sobre transferencias de terceros e ingresos de dinero. Al día siguiente, se presentó en la Legislatura tucumana un proyecto de derogación de retenciones para evitar que se ponga en vigencia esta medida.

El régimen de pago es a cuenta del impuesto declarativo, que abarcará a aquellas operaciones efectuadas por contribuyentes inscriptos. Es decir, sujetos que «revistan o asuman la calidad de contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la Provincia de Tucumán».

Respecto del proyecto para su derogación, el legislador José María Canela reclamó para comiencen a aplicarse, en la provincia, políticas para bajar la presión fiscal. «Tucumán está en el podio nacional de la presión tributaria. Algo que ya debería dar vergüenza, porque se le mete la mano en el bolsillo a los tucumanos hasta el hartazgo; y no tenemos ni siquiera un sistema de agua y cloacas decentes. Basta de asfixiar a los tucumanos». El parlamentario votó en contra cuando el nuevo impuesto fue sancionado en la legislatura.

Para finalizar, Canelada advirtió sobre el carácter disruptivo de Ingresos Brutos, y comparó la situación con otras provincias. «Mientras que otras jurisdicciones dejaron de cobrar a nuevos monotributistas, aquí la política es seguir engordando las arcas públicas. Aquí está el motivo por el cual los emprendedores e inversores se van a otras provincias. Y el porqué las jurisdicciones vecinas nos pasaron por encima. En Tucumán, lo único que falta es que nos cobren un impuesto por cruzar la calle o tener un celular«.