El consumo masivo mostró señales de recuperación en junio, aunque de manera dispar entre los distintos canales. Mientras los supermercados lograron mantener el crecimiento, los autoservicios mayoristas continuaron en retroceso en sus ventas.

Según el Indec, el índice de ventas totales a precios constantes de la serie desestacionalizada marcó en junio una suba de 0,2% frente a mayo. Con este resultado, el acumulado del primer semestre cerró con un aumento real de 4% respecto del mismo período de 2024.

En la comparación interanual, las ventas en supermercados crecieron 0,8% en términos reales. A precios corrientes, la facturación de junio alcanzó los $2,01 billones, lo que representó un incremento nominal de 31,1% frente a un año atrás.

Qué rubros impulsaron la mejora

Dentro de los distintos segmentos de consumo, se destacaron indumentaria, calzado y textiles para el hogar, con un crecimiento interanual de 67,2%. También sobresalieron las carnes (+56,1%) y los alimentos preparados y de rotisería (+47,2%).

En contraste, los rubros más tradicionales del consumo masivo tuvieron incrementos más moderados: bebidas (+24,8%), almacén (+27,3%) y lácteos (+21,4%).

Medios de pago y nuevas tendencias

El financiamiento mostró un rol central en la recuperación de las ventas. La tarjeta de crédito se consolidó como el medio de pago más utilizado, con una participación del 45,7% y un crecimiento interanual de 36,9%.

Le siguieron las tarjetas de débito (27,2% de las operaciones, +17,4%), el efectivo (15,6%, +18,4%) y los otros medios de pago —principalmente billeteras virtuales y códigos QR— que ya representan el 11,6% del total y se expandieron 75% frente al año pasado.

Los mayoristas quedaron rezagados

A diferencia de los supermercados, los autoservicios mayoristas cerraron junio con una caída de 8,4% interanual a precios constantes y acumularon en el primer semestre un retroceso de 6,5%.

En la comparación con mayo, la serie desestacionalizada también reflejó un descenso de 1,8%. En valores corrientes, la facturación alcanzó $309.648 millones, un alza nominal de 18% que quedó muy por debajo de la inflación interanual de 39,4%.

Rubros y consumo en retroceso

Los segmentos que mostraron mejor desempeño en valores corrientes fueron carnes (+54,1%), indumentaria y calzado (+47,7%) y electrónicos y artículos para el hogar (+35,7%).

Sin embargo, el grueso de los productos de consumo cotidiano registró variaciones mucho más bajas: almacén (+22,2%), bebidas (+18,9%) y lácteos (+12%). En el caso de frutería y verdulería, las ventas prácticamente no se movieron, con apenas un alza de 1,9%.