El Gobierno enfrenta una nueva complicación administrativa tras el intento fallido de disolver la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). Sin director designado y con reglamentaciones inconclusas, particulares que importaron vehículos híbridos y eléctricos no pueden avanzar con la homologación necesaria para patentarlos en el país.

El Ministerio de Economía dispuso este viernes, mediante la Resolución 1343/2025 publicada en el Boletín Oficial, la restitución de los empleados de planta permanente de la ANSV que habían quedado en disponibilidad desde el 21 de agosto. Durante 15 días el organismo estuvo paralizado, sin equipos técnicos ni gestión, pese a ser clave en el control del tránsito y en la certificación de vehículos importados.

El 10 de septiembre, el Gobierno designó a Nicolás Dapena Fernández como director del organismo mediante el decreto 641/2025. Sin embargo, el funcionario presentó su renuncia en menos de 24 horas, alegando “problemas de incompatibilidad”. Aún no se definió un reemplazo, lo que mantiene en suspenso los trámites pendientes.

Homologar para patentar

La Ley Nacional de Tránsito 24.449, reformada este año, habilitó a personas físicas a importar vehículos por cuenta propia. Para que esos autos circulen en la vía pública, es necesario contar con una Licencia de Configuración de Modelo (LCM) o, en su defecto, con un Certificado de Seguridad Vial (CSV).

El CSV está pensado como una alternativa para particulares que no tienen acceso a la documentación confidencial de las automotrices. La verificación técnica a cargo de la ANSV permite reemplazar esos requisitos, aunque por ahora solo se encuentra reglamentado para autos a combustión interna. Los híbridos y eléctricos, cada vez más demandados, quedaron fuera del procedimiento.

Falta de reglamentación y vacío legal

La ausencia de una normativa clara para los vehículos electrificados genera incertidumbre entre los importadores particulares. “Se habilitó a las personas a traer autos por sus propios medios, pero si son híbridos o eléctricos no hay forma de obtener el CSV porque no está reglamentado”, señalaron fuentes del sector.

El problema se agrava por los cambios simultáneos en otros organismos. El mismo día que se oficializó la renuncia en la ANSV, también se confirmó la salida de Daniel Afione del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), encargado de otorgar las LCM. Su lugar fue ocupado por Miguel Ángel Romero.

Un momento crítico para el sector

La falta de conducción en los organismos responsables de habilitar autos importados coincide con la llegada de nuevas unidades del cupo autorizado por el Gobierno para ingresar sin aranceles extra zona. Sin el CSV ni la LCM en condiciones, esos vehículos no podrán patentarse, lo que frena la planificación de particulares y concesionarios.