El duro golpe deportivo significó un cierre de ciclo para el «Sifón», que quedó muy cuestionado tras la derrota que dejó a Boca fuera del máximo certamen continental. Aunque el club todavía tendrá competencia internacional en la Copa Sudamericana después del Mundial, la institución se apresta a iniciar una nueva etapa con otro cuerpo técnico.

Contrato y contexto

Ubeda contaba con contrato vigente hasta fines de junio; sin embargo, el escenario futbolístico y la acumulación de malos resultados terminaron inclinando la balanza hacia una salida que ya se daba por descontada en el entorno del club. La falta de argumentos deportivos sólidos para sostener su continuidad y un equipo que nunca logró encontrar regularidad precipitaron la decisión.

El momento del receso

El entrenador dejará su puesto una vez iniciado el receso y no estará al frente del plantel cuando Boca retome las prácticas el próximo 18 de junio en Boca Predio. La derrota en la Copa Libertadores terminó de acelerar una resolución que venía madurando desde hace semanas: el equipo mostró muchas dudas futbolísticas, perdió peso en los partidos decisivos y el clima en la Bombonera se volvió cada vez más hostil para el director técnico.

La definición que viene

Ahora la dirigencia deberá definir rápidamente quién será el encargado de conducir al plantel en la segunda mitad del año. El desafío inmediato será recomponer el rumbo futbolístico y afrontar la Copa Sudamericana como principal objetivo internacional. La elección del reemplazante, su idea futbolística y la conformación del cuerpo técnico serán claves para intentar revertir la tendencia.

Mientras tanto, la salida de Ubeda marca el primer gran cambio en un Boca golpeado, que atraviesa uno de los momentos más delicados de la temporada. La dirigencia enfrenta ahora la presión de tomar decisiones acertadas para recuperar la confianza del plantel y de la afición.