River Plate quedó eliminado de la Copa Libertadores 2025 tras caer 3-1 ante Palmeiras en San Pablo, resultado que selló un global de 5-2 en los cuartos de final. El Millonario había igualado la serie de manera temprana con un gol de Maximiliano Salas a los 7 minutos, pero no logró sostener la intensidad en el complemento y lo pagó caro.

Vitor Roque marcó la igualdad para el conjunto brasileño y, sobre el cierre, Palmeiras liquidó la historia con un penal convertido por José López y una gran acción individual del exdelantero de Lanús que sentenció el marcador. Para colmo, Marcos Acuña fue expulsado por la falta que derivó en el segundo gol local.

La figura de River fue Franco Armani, clave para evitar una goleada mayor con varias atajadas decisivas. Ahora, el equipo de Marcelo Gallardo debe concentrarse en el frente local: este domingo recibirá a Riestra en el Monumental, en un duelo directo por la clasificación a la Copa Libertadores 2026, y luego enfrentará a Racing por los cuartos de la Copa Argentina.

Las declaraciones de Marcelo Gallardo tras la derrota en Brasil

El entrenador de River no ocultó su malestar por el desenlace: Tengo bronca porque se nos escapa un partido que pudimos pasar a ganarlo rápidamente. Jugamos un buen primer tiempo. Después nos empatan, pero estábamos en partido. Tuvimos ocasiones para volver a estar arriba. No me gustó lo que pasó en los últimos cinco minutos: hubo desconcentraciones que se pagan caro y eso me da bronca, expresó Gallardo.

También apuntó contra la actuación del árbitro Andrés Matonte: El árbitro no supo manejar el partido. Cobra una mano que no ve y después se genera una confusión que terminó favoreciendo al rival. Eso no nos puede pasar”.

Por último, explicó la ausencia de Enzo Pérez desde el inicio: “Son decisiones tácticas que se entienden perfectamente. Enzo es un jugador representativo, pero puede salir y puede entrar. Con Quintero estábamos bien hasta el golpe. No se justifican los goles del final porque el partido fue parejo mientras mantuvimos la concentración alta”.

Gallardo cerró con autocrítica: “Cuando bajamos la concentración, se nos termina yendo el partido de las manos”.