La llegada de un nuevo extremo a Fluminense reconfiguró el escenario y en Boca vuelven a mirar con atención la situación de Kevin Serna. El club brasileño confirmó la contratación de Jefferson Savarino, atacante venezolano de 29 años proveniente de Botafogo, y ese movimiento podría abrir una ventana para que el colombiano pierda centralidad y se facilite una negociación.

Serna es uno de los nombres que Boca apuntó con fuerza tras caerse la chance de incorporar a Marino Hinestroza. El colombiano viene de marcar un doblete en el triunfo sobre Nova Iguaçu por el Campeonato Carioca, rendimiento que refuerza su valor deportivo, pero al mismo tiempo lo mantiene en el radar xeneize. La primera oferta fue rechazada y desde el Flu bajaron una cifra cercana a los 5 millones de dólares para dejarlo salir.

En paralelo, en La Ribera ya avanzaron en los números de un eventual contrato y preparan una nueva propuesta para acercarse a las pretensiones del club brasileño. El optimismo de la dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme no solo se apoya en la llegada de Savarino, sino también en un dato clave: el representante del futbolista viajó a Brasil con la intención de facilitar su salida.

De todos modos, la postura del cuerpo técnico será determinante. Con Luis Zubeldía convaleciente tras una angioplastia y reemplazado por su ayudante Maximiliano Cuberas, desde el banco enviaron un mensaje claro sobre la consideración interna de Serna. “Nosotros estamos muy contentos con él. En la mayoría de los partidos ha jugado, porque ha mantenido un nivel. Nosotros lo consideramos un jugador muy importante para la plantilla, para que los jóvenes que se han insertado más las incorporaciones podamos estar en un máximo nivel. Lo consideramos muy importante para nosotros”, sostuvo Cuberas.

El propio delantero evitó referirse a su futuro tras su actuación destacada y se enfocó en el presente. “Lo más importante es que el equipo ganó para tener confianza para el partido del domingo”, declaró, en alusión al clásico frente a Flamengo. Mientras tanto, Boca sigue de cerca cada movimiento en Brasil, a la espera de que el mercado le dé una nueva oportunidad.