Una nueva jornada de acción para los tenistas argentinos en el ATP 500 de Barcelona dejó como saldo una victoria y dos derrotas. El certamen catalán, se juega sobre polvo de ladrillo, reparte premios por un total de 2.872.435 euros y tiene como máximo favorito al campeón defensor, el español Carlos Alcaraz, número 2 del ranking mundial. En los octavos de final, que se disputarán mañana, solo queda un representante «albiceleste».

Ese último sobreviviente argentino es Francisco Cerúndolo, quien llegó a Barcelona como 15° preclasificado y hoy debutó directamente en segunda ronda. Valiéndose de un tenis sólido, «Fran» se metió entre los 16 mejores del tradicional «Conde de Godó». El porteño, 32° del mundo, superó con comodidad al italiano Francesco Passaro (125°), por 6-2 y 6-2. En octavos, «Fran» tendrá una prueba más que complicada, ya que se enfrentará al noruego Casper Ruud, tercer máximo favorito. Ese match se disputará mañana, sobre la cancha «Rafa Nadal», en horas del mediodía de nuestro país.

Antes, el primer argentino en saltar a la cancha este miércoles fue Diego Schwartzman. El «Peque» buscaba revancha ante Jannik Sinner, después de ser eliminado  por él, la semana pasada, en la segunda ronda del Masters 1000 de Montecarlo. Pero Schwartzman, actual 48° del ranking ATP, poco pudo hacer ante el italiano, uno de los jóvenes más talentosos de la «Nueva Generación», quien dejó en claro su superioridad y lo venció por 6-2 y 6-4. El mal momento del «Peque» se seguirá reflejando en su ranking y el próximo lunes aparecerá en el 72° lugar, su peor posición en más de seis años.

Y en tercer lugar, la otra derrota que sufrió la «legión» argentina fue la de Pedro Cachín. El cordobés, actual 69° del mundo, no pudo dar el gran batacazo ante el segundo cabeza de serie del torneo, el griego Stefanos Tsitsipas. El europeo, número 5 del ranking mundial de la ATP, superó con solvencia a Cachín por 6-4 y 6-2.