Los puestos de trabajo en el sector informático crecieron en un 44,5% de 2017 a 2022. Así lo indican los datos publicados por el Observatorio de Trabajo Informático, de la Asociación Gremial de Computación (AGC). La entidad presentó esta semana, el Observatorio de Trabajo Informático (OTI) en el Centro Cultural Kirchner (CCK). En la ocasión, dieron a conocer un informe detallado del sector productivo de Software y Servicios Informáticos(SSI).

De acuerdo con los relevamientos publicados en el Informe Anual 2022 «Una radiografía del sector de Software y Servicios Informáticos (SSI) desde la mirada de los trabajadores», la industria informática argentina emplea, al año 2022, a más de 142.826 trabajadores. En su mayoría, en relación de dependencia, lo que significó un crecimiento del 44,5%. Desde enero de 2017 a diciembre de 2022, fue el rango escogido para el estudio.

No obstante, destacaron que, a pesar de tratarse de un sector que crece sostenidamente y recibe ayudas; paga, al mismo tiempo, malos salarios. «Nos encontramos con cierta mitología que existe sobre la industria informática. Cierta idea de que, uno entra a un cursito de dos tres meses, y gana $500 mil u $800 mil. Es una cosa muy confusa. Y dijimos ¿qué está pasando? Ya sabíamos que no era así. Somos un sindicato y estamos al tanto de la situación de los trabajadores», expresó Esteban Sargiotto, director del OTI.

Centralismo

Por otra parte, el Observatorio resaltó que el Régimen de Promoción que estableció la Ley de Economía del Conocimiento alcanzó a 628 empresas. «La mayoría de ellas grandes, muy grandes y algunas medianas». De esta manera, remarcaron que el régimen de promoción benefició fundamentalmente a cuatro empresas: Mercado Libre, Globant, Accenture y Red Link.

«A nuestro modo de ver, si bien ha habido mejoras, porque se incluyeron empresas más pequeñas en el nuevo régimen. Pero, de alguna manera, se sigue sosteniendo una lógica de concentración que nosotros creemos que es hacia donde se debería mejorar», sostuvo Sargiotto.

En este sentido, añadió: «Si la idea es que sea un régimen de promoción, y la gran mayoría son micro y pequeñas empresas, debería apuntarse hacia ellas. Y no hacia las mega grandes, que son sólo el 3% de todas las empresas informáticas», concluyó.