Dos millones de dólares. La diferencia entre Croacia y Marruecos en lo referido a los premios mundialistas de Qatar 2022 fue importante, pero el foco no estuvo ahí. El 2 a 1 de los europeos dejó en evidencia la pasión por el deporte de dos selecciones que lo dieron todo. Los goles para el seleccionado ganador fueron convertidos por Gvardiol, de palomita, y Orsic, por arriba del arquero; Dari había establecido el empate parcial, también de cabeza.

Pero bien lejos de lo económico, el partido tuvo el color y el calor acorde a este encuentro. El cual, históricamente nadie quiere jugar y suele ser denominado “consuelo”, pero que ofrece un espacio de disfrute y relajación. En especial, tras la desazón que provoca disputar los seis partidos y no decir presente en la final.

A la hora del balance, los dos hicieron un gran mundial y reescribieron los libros. Con apenas 30 años de existencia, la selección de Croacia volvió a estar a la altura. Lejos de ser una casualidad, en suelo árabe quedó en evidencia que cambian los nombres y pasan las generaciones, pero el protagonismo sigue vigente.

Lo de Marruecos es todo ganancia. Nunca hasta Qatar 2022 un equipo africano había llegado a semifinales. Y lo hizo con autoridad y merecimientos futbolísticos. El equipo conducido por Walid Regragui no se amilanó en el debut ante precisamente Croacia, en el que en un partidazo de ida y vuelta igualaron 0 a 0. Una victoria 2-0 a Bélgica y un 2-1 sobre Canadá le permitieron ganar el grupo F con autoridad.