Desde hace algunas semanas, Ángel De Brito y Carmen Barbieri mantienen un polémico ida y vuelta, con chicanas e indirectas, en sus respectivos programas. Ahora, la contienda se encendió porque el conductor de LAM aseguró que la actriz miente al decir que no la invitan a participar del ciclo y, como si fuera poco, dijo que la comediante «no es buena».

Este comentario molestó mucho a la directora teatral, quien le contestó a De Brito muy enfáticamente. «¿Así que decís que soy mala? Sí, ya lo dijiste más de una vez. No querido, no me conocés. Tienen razón los que dicen que me pegan palos. Ahora voy a hablar yo de él y me voy a sacar los anteojos», expresó Carmen.

Con una mirada furiosa, la conductora de Mañanísima le envió fuerte mensaje a su colega. «¿Vos estás hablando así de mí? ¿Vos creés que soy mala persona? ¿Estás seguro? ¡Guau, no me conocés! ¿Creés que soy egoísta, que soy competitiva? ¡Ni ahí! Teniendo mí programa y gente que es talentosa le doy la posibilidad. Tienen talento, si no ni te fijás en ella. Y cuando ella me contó me pareció maravilloso. ¡Te estás equivocando, Ángel! ¿A quién estás escuchando que te dice que soy mala gente? Yo sé a quién, pero sabés qué, a esa persona no la escuchés porque no dice la verdad», agregó Barbieri.

Antes de cerrar, la comediante habló de su pasado y además explicó algunas cuestiones de su vida que, hasta el momento, no eran públicas. «Dice que soy quilombera. ¡Lo fui, hace mucho tiempo! Pero ya no pierdo energía en peleas, discusiones o en abandonar los móviles. Esa energía la uso para otras cosas. Para trabajar. No Ángel, estás equivocado, yo no soy mala gente. Tampoco soy la Madre Teresa de Calcuta, ojalá algún día lo sea. Soy solidaria, generosa, pero también tengo mi carácter. No soy ni tan buena ni tan mala, pero no como me presenta él, como la bruja de Hansel y Gretel. Si a ella le llega una oportunidad que le conviene más, siempre le digo que vuelve. ¿Un reemplazo? ¿Cuándo fue esto que no lo vi? Qué lástima, porque hubiera llamado para salir al aire», concluyó.