Sebastián Báez no pudo ante Taylor Fritz y perdió 6-1 6-1 en menos de una hora de acción. De esta manera, el argentino se despidió en la primera ronda del Masters 1000 de Cincinnati y no puede cortar una larga racha de derrotas consecutivas.

El estadounidense consiguió dos quiebres en el primer set, el cual logró resolver en apenas 21 minutos, y otros tres en el segundo parcial. Además, finalizó con 15 tiros ganadores y once errores no forzados, mientras que el argentino totalizó cinco y 22, respectivamente. En la próxima instancia, el 13º del ranking ATP, quien ganó 12 de sus últimos 15 partidos, deberá enfrentar a Nick Kyrgios.

Completamente distinto es el presente que atraviesa Báez. El joven de 21 años mostró este año el mejor tenis de su corta carrera hasta la final del ATP 250 de Bastad. El 16 de julio venció a Andrey Rublev en las semifinales y desde entonces no volvió a ganar.

Incluyendo la derrota en la instancia decisiva frente a su compatriota Francisco Cerúndolo, el porteño arrastra seis caídas en fila. Evidentemente no se pudo adaptar de la mejor manera al cemento, donde fue doblegado en sets corridos en sus últimas tres presentaciones.

Por su parte, Diego Schwartzman debió trabajar durante más de dos horas y media para superar su debut. El mejor argentino ubicado en el ranking mundial (16) tuvo que remontar frente al eslovaco Alex Molcan (39) para ganarse un lugar en la segunda fase. El que no tuvo la misma suerte fue Cerúndolo (27) que perdió en poco más de doras horas frente a Roberto Bautista (19).