Se trata del proyecto Biosec, que distribuye probióticos en alimentos para alumnos de escuelas. La iniciativa cuenta con más de diez años de ejecución, quedó suspendida por la pandemia y hoy vuelve a funcionar. Se espera que en lo que resta del ciclo lectivo, más de 250 mil niños en escuelas de toda la provincia reciban este beneficio tres veces por semana.

Para llevar a cabo este proyecto, que busca prevenir enfermedades gastrointestinales y respiratorias en los chicos, autoridades provinciales y representantes del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, se reunieron para coordinar acciones. En el encuentro, trabajaron la ministra de Desarrollo Social, Lorena Málaga; el secretario de Articulación Territorial y Desarrollo Local (área que ejecuta las políticas de seguridad alimentaria), Miguel Cerviño; la directora de Políticas Alimentarias, Carolina Nacher; y la investigadora del CONICET, María Pía Taranto.

En este sentido, la titular de Desarrollo expresó que “la buena noticia es que el gobernador Osvaldo Jaldo dio la instrucción de incorporar calidad al programa de seguridad alimentaria que se desarrolla en las escuelas de la provincia”. “Esta cepa en el alimento le da un refuerzo al sistema inmunológico para la prevención de enfermedades gastrointestinales y respiratorias”, agregó la Ministra.

En tanto, la investigadora detalló que este probiótico “utiliza distintos vehículos para ser consumido, puede ser un yogur, un queso o un bio ingrediente, que viene a ser un polvo que se incluye dentro de diferentes infusiones”.

Por su parte, el Secretario a cargo de la seguridad alimentaria explicó sobre la distribución que “es importante mantener la cadena de frío para que la cepa probiótica no pierda valor. Este producto, que se presenta como un polvo, se mezcla con la leche o cualquier infusión. El Cerela brindará capacitaciones a los responsables de repartir el alimento en las escuelas”.