3 de mayo Día Mundial de la Libertad de Prensa: «Los problemas se solucionan con más y mejor periodismo»
Cada año, el 3 de mayo se celebran los principios fundamentales de la libertad de prensa. Esta fecha brinda la oportunidad de evaluar la libertad de prensa a nivel mundial y de defender los medios de comunicación de los ataques sobre su independencia. Así también de rendir homenaje a los periodistas que han perdido sus vidas en el desempeño de su profesión.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, en cumplimiento de una recomendación aprobada en la 26° reunión de la Conferencia General de la UNESCO en 1991. Esto, a su vez, fue una respuesta a un llamamiento de los periodistas africanos que, en 1991, elaboraron La Declaración de Windhoek, sobre el pluralismo y la independencia de los medios de comunicación.
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de ADEPA, Daniel Dessein, analizó hoy cuál es la situación actual de la libertad de prensa en América Latina y en Argentina, en particular. «No es casual que América Latina tenga uno de los indicadores más preocupantes en materia de ataques a la libertad de expresión», indicó y agregó: «En lo que va del año ya hay ocho periodistas asesinados, 16 periodistas en los últimos 12 meses. Dos tercios de todos los periodistas que han sido asesinados, fueron en el continente Americano».
El periodismo en América Latina
«Así que ahí tenemos un primer gran problema ligado al crimen organizado, al narcotráfico, pero a eso se suma la intolerancia de los gobiernos. El caso de México entra dentro de esta categoría porque tiene un presidente que todos los días tiene discursos hostiles y estigmatizantes (sic.) contra periodistas», opinó Dessein.
También, detalló el caso mexicano: «Y ese discurso hostil contra la prensa en general, contra algunos periodistas en particular, genera un clima propicio para que la violencia llegue a grados mayores. Entonces siempre hay que tener cuidado, sobre todo cuando se ocupa la función pública en materia de la relación que se tiene con el periodismo».
La Prensa en Argentina
Consultado sobre la situación que atraviesan los periodistas en nuestro país en cuanto a la libertad de prensa, Dessein explicó: «La Argentina no tiene los problemas de México o de países como los que mencionábamos, pero sí tenemos desde ya otros problemas y muchísimos riesgos. La libertad de prensa siempre es muy frágil y eso tiene que ver con los mecanismos de censura indirecta o censura sutil que van por el lado económico. Condicionamientos con la pauta oficial, persecuciones de los organismos de control, presiones a anunciantes privados y eso en el mapa de la Argentina ocurre con distintos niveles».
Aclaró que «siempre en aquellas zonas del país con economías más débiles, con sistemas institucionales más frágiles, con menor equilibrio entre los poderes, con justicias cooptadas, con un esquema donde cada uno de los ciudadanos no son plenamente conscientes del rol que juegan los periodistas y los medios, todos esos problemas, como en la mayor parte de Latinoamérica, están presentes en nuestro país. Y no colaboran porque escuchamos todo el tiempo declaraciones altisonantes de funcionarios que generan un muy mal clima para que el periodista pueda cumplir con su tarea«.
La Prensa y el poder en nuestro país
Respecto a la relación entre el Gobierno actual y el periodismo, respondió: «El Gobierno actual tiene una enorme crisis porque es una coalición gobernante heterogénea y eso genera la gran inestabilidad política que sufrimos en estos meses. Entonces hay componentes y, el kirchnerismo en particular, que son muy hostiles al periodismo en sus declaraciones. En intentos de imponer ciertas regulaciones excesivas, de limitar el acceso a la información pública y lo vemos con la persecución judicial».
Para finalizar, Dessein consideró que «los problemas del periodismo se solucionan siempre con más y mejor periodismo. Redoblando todos los esfuerzos para cumplir adecuadamente nuestra tarea, siguiendo nuestros protocolos, chequeando y rechequeando nuestra información». Sin embargo, aclaró: «El periodismo no puede cumplir adecuadamente con su función si está solo frente al poder. Requiere de bases institucionales firmes, de un ámbito judicial que dé adecuadas respuestas, de organizaciones intermedias fuertes, de una sociedad civil suficientemente fuerte para poder reflejar los ataques y los problemas que sufre la prensa. Tenemos un periodismo más frágil, pero un periodismo más necesario que nunca antes».
