La Municipalidad de San Miguel de Tucumán, a través de la Dirección de Tránsito, realizó controles de alcoholemia a conductores de colectivo. Dos choferes dieron positivo en el test y las unidades quedaron retenidas en el corralón municipal.

Momentos después de haberse acatado la Conciliación Obligatoria, las empresas de ómnibus empezaron a prestar el servicio. Sin embargo, cerca de las 16.30 de la tarde, un puesto de control de la Policía de Tránsito, que realizaba controles a los choferes, detuvo el recorrido de una unidad de la línea 140.

Al someterse a la prueba de alcohol en sangre, el chofer del coche obtuvo un resultado de 1.239 g. Por lo que se procedió a retener el vehículo. Los pasajeros tuvieron que esperar el siguiente colectivo para llegar a destino.

De manera posterior, otro conductor, de la línea 130, también dio positivo en el control. El hombre conducía con 0.162 g de alcohol en sangre. En ambos casos las unidades quedaron secuestradas en el corralón municipal. En tanto, a los respectivos conductores se les retuvo la licencia profesional de conducir.