«Me han arruinado la vida», aseguró una mujer que denunció a su padre por violación en la niñez
Esta mañana, una mujer denunció ante la prensa que hace aproximadamente 20 años, cuando era menor de edad, fue abusada por su padre. «Que la Justicia me escuche porque he vivido un infierno y esta gente tiene que pagar. A mí me han arruinado la vida, no hay un día que yo no me acuerde», dijo Solana, angustiada, en frente de los Tribunales.
Según la mujer, la violación sucedió a los cuatro años. «En terapia yo fui recordando. A mi papá siempre le tuve asco y miedo. Nunca me quería quedar sola con él«, relató. «Tenía diez años y me acuerdo que mi papá me seguía manoseando, me daba miedo. Era un infierno», lamentó.
El año pasado, después de un largo proceso, Solana tomó coraje y se fue a la comisaría a hacer la denuncia. Fue sola. «Me animé a denunciar porque empecé a recordar hechos puntuales«, compartió. No obstante, advirtió que la denuncia fue archivada y aseguró que eso se relaciona con el entorno de su papá. «Él trabaja en la Legislatura, siempre hizo política y se codeó con gente de la política. Es una persona peligrosa y violenta«, describió.
Ante los micrófonos de la prensa, expresó: «Gracias por creerme. Para mí ha sido muy duro aceptar esto. Me ha llevado años de terapia, dolor, depresión y desolación. He estado muy sola. Ni la familia, ni nadie, ha sido capaz de mirarme y ver el infierno que estaba viviendo«, relató Solana, con la voz quebrada y lágrimas en los ojos. A la vez, contó que «la única persona que sabía (su mamá), calló y decidió encubrir al violador«.
«Mi mamá me impuso la psicóloga a los 14 años porque ella siempre me intentó silenciar. Mis padres se separaron a los seis años y cuando la jueza le dijo que me cite no quiso, siempre lo encubrió. Estaba encima mío para que no hablara, para que no dijera nada», remarcó, al tiempo que afirmó que «seguían los abusos».
En ese sentido, Solana señaló que su madre iba a la misma terapeuta y consideró que «parece que entablaron una amistad porque la psicóloga siempre me dijo que no tenía que denunciar porque ‘despertaba el morbo de la familia‘ y por eso también callé. La primera sesión que tuve le dije que había sido abusada».
Posteriormente, enfatizó: «Mi mamá es la gran responsable porque podría haber hecho algo, sin embargo nunca hizo nada. Me largó a la calle, me hizo la vida imposible y me quiso matar. Viví un infierno con esa mujer porque no es una madre, una madre no hace eso».
La vida no fue fácil para ella. Tal como contó, sintió culpa, vergüenza e incluso asco. También llegó a tener pensamientos suicidas. «Solo el que lo ha pasado sabe lo que se vive», aseguró. «Estoy hablando con mucha valentía, pero tengo miedo«, admitió Solana, quien contó que tanto su madre como su padre tienen una perimetral que le impiden acercarse a ella.
Aparentemente, la mujer no habría sido la única víctima de su padre sino que habría tres mujeres más que se comunicaron con ella y le contaron diversas situaciones de similares características.
Al final de la entrevista, con el acompañamiento de amigos en la zona de Tribunales, envió un mensaje a la justicia: «Que me escuchen y me protejan a mí y a las víctimas porque no es un juego. Acá se han arruinado vidas y estamos hablando de violadores y de encubridores. Que tengan un poco de compasión«.
