La policía en Gran Bretaña emitió 20 multas por participar en fiestas privadas en época de confinamiento debido a la pandemia. Los agentes revisan una cantidad significativa de material de investigación y el número de personas multadas podría aumentar.

Desde el despacho del Primer Ministro, Boris Johnson, anunciaron que, si recibían una multa, lo divulgarían. Las autoridades han investigado a numerosos políticos y funcionarios ante denuncias de violación de las restricciones. El escándalo fue conocido como el “partygate”. La policía envió cuestionarios a más de 100 personas, entre ellas el Primer Ministro, y entrevistó a numerosos testigos.

Por su parte, miembros de la oposición y incluso algunos del Partido Conservador de Johnson han dicho que «el Primer Ministro debe renunciar si se le multa por incumplir las normas que impuso al resto del país». El funcionario ha negado cualquier infracción, aunque está acusado de asistir a varios de los eventos en su oficina del 10 de Downing Street y otros edificios del Gobierno investigados por la policía.

El escándalo había dejado a Boris Johnson en una situación precaria antes de que Rusia iniciara la guerra, un conflicto que dio a los políticos de Gran Bretaña otro orden de prioridades.