Dos mujeres fueron acusadas este jueves por una presunta maniobra de defraudación mediante manipulación informática que habría provocado un perjuicio patrimonial de $4.656.600. La formulación de cargos se realizó durante una audiencia encabezada por el auxiliar de fiscal Rogelio Rodríguez del Busto, quien imputó a Andrea Natalia Gómez Gallo, de 32 años, y Carla Agostina Montenegro, de 30.

Según la acusación del Ministerio Fiscal, Gómez Gallo habría utilizado sin autorización las credenciales de home banking de su exsuegro. La investigación sostiene que conocía el usuario y la contraseña porque anteriormente lo había ayudado a crear y utilizar el canal bancario.

De acuerdo con la teoría del caso, la mujer habría ingresado a la cuenta sueldo de la víctima para gestionar distintos créditos y luego transferir el dinero obtenido. Parte de los fondos habría sido enviada a cuentas vinculadas a ella y otra parte a una cuenta relacionada con Montenegro.

La maniobra investigada habría comenzado el 19 de noviembre de 2024, cuando Gómez Gallo habría solicitado un crédito por $650.000 desde la cuenta de la víctima y transferido posteriormente ese dinero a una cuenta vinculada a su persona. El 3 de febrero de 2025, en tanto, habría realizado otras tres transferencias por $300.000, $50.000 y $40.000 hacia una cuenta relacionada con ella.

La investigación también atribuye a Gómez Gallo la gestión de un nuevo crédito por $1.200.000 el 21 de abril de 2025. Una vez acreditado el dinero, habría realizado dos transferencias, por $500.000 y $700.000, hacia una cuenta vinculada a Montenegro.

Los movimientos bancarios investigados habrían continuado durante los meses siguientes. El 12 de junio de 2025 se habría realizado una transferencia de $326.600 a una cuenta vinculada a Gómez Gallo, mientras que el 24 de julio habría gestionado otro crédito por $1.510.000 y transferido $1.500.000 a una cuenta de su titularidad.

A estos movimientos se suman una transferencia de $290.000 realizada el 8 de agosto de 2025 y otro crédito por $300.000 gestionado el 25 de septiembre. Según la acusación, ese mismo día Gómez Gallo habría transferido la totalidad del último importe a una cuenta de su propiedad.

Para la Fiscalía, el conjunto de estas operaciones habría generado un perjuicio económico de $4.656.600 a la víctima. A Gómez Gallo se le atribuyó el delito de defraudación mediante manipulación informática, en calidad de autora.

En el caso de Montenegro, la acusación sostiene que habría recibido $1.200.000 con conocimiento de su origen ilícito, dinero que previamente habría sido obtenido mediante la maniobra investigada. Por esa conducta, la Fiscalía le atribuyó el delito de encubrimiento por receptación dolosa.

Luego de la formulación de cargos, el auxiliar de fiscal solicitó que ambas mujeres quedaran sujetas durante cuatro meses a medidas cautelares de menor intensidad, con el objetivo de resguardar el avance de la investigación. La jueza interviniente hizo lugar al planteo del Ministerio Fiscal y dispuso que las acusadas cumplan las reglas de conducta establecidas durante ese período.