La tensión diplomática entre Argentina y Brasil volvió a escalar este domingo luego de que el presidente Javier Milei acusara al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de financiar una supuesta campaña contra el país. Las declaraciones llegaron pocas horas después de que Brasil convocara a consultas a su embajador en Buenos Aires por los dichos del mandatario argentino.

En una entrevista con Radio Mitre desde el predio de la Sociedad Rural, Milei aseguró que la Argentina se convirtió en «un faro de la libertad» y sostuvo que eso motivó ataques desde distintos sectores políticos y mediáticos internacionales.

«Me alié con Estados Unidos, con Israel, y hoy la Argentina es un faro de la libertad. Por eso todo el ataque y la campaña mediática que hubo, porque estamos siendo el faro de Occidente, estamos cambiando el mundo y estamos poniendo en jaque las políticas de estos chorros que se escudan detrás del Estado presente para robarle a la gente de bien. Están nerviosos porque se está demostrando que usted saca al Estado del medio y la gente prospera y todos los parásitos que viven del Estado están desesperados«, afirmó el presidente.

En ese contexto, apuntó directamente contra la administración de Lula. «¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El gobierno de Brasil», aseguró. Además, sostuvo que el 25% de los recursos destinados a esa presunta campaña provinieron del país vecino y agregó: «Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaba un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿Usted se olvida que los asesores de Massa eran un grupo de brasileños?».

Milei también cuestionó a la Justicia brasileña por no autorizarlo a visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por el intento de revertir el resultado de las elecciones de 2022.

«Yo quise ir a ver a mi amigo Jair Bolsonaro. No me dejaron. Sin embargo, el expresidiario vino a saludar a la rea», expresó en referencia a la visita que Lula realizó a Cristina Fernández de Kirchner en julio de 2025. Luego insistió: «Acá no tuvieron ningún tipo de problema, nadie le prohibió nada. Sin embargo, a mí no me dejaron visitar a mi amigo, que además está injustamente preso».

El jefe de Estado también afirmó que, además del gobierno brasileño, participaron de esa supuesta campaña el gobierno de México y el Partido Demócrata de Estados Unidos. Según planteó, esos sectores buscan frenar el avance de las políticas económicas que impulsa su administración.

«¿Quiénes son? Son las cabezas progresistas que no quieren que las ideas de la libertad funcionen. Porque si usted empieza a demostrar que corriendo al Estado, corriendo a los parásitos, la economía progresa y la gente está mejor, tienen un problema enorme. Por eso nos atacan», sostuvo.

Finalmente, Milei advirtió que ese tipo de acciones podrían intensificarse de cara a las próximas elecciones presidenciales. «Yo se lo anticipo a la gente. Esta basura es lo que viene: noticias falsas, noticias operadas. Nos tenemos que preparar para esto. No se dejen engañar porque van a venir haciéndose los buenos para meterle la mano en el bolsillo», concluyó.