Las exportaciones rozaron los US$50.000 millones y el superávit comercial se multiplicó por cinco
Las exportaciones argentinas alcanzaron los US$49.454 millones durante el primer semestre de 2026, un crecimiento interanual del 24,4%. En el mismo período, las importaciones totalizaron US$35.531 millones y retrocedieron 3,9% frente al año anterior. La diferencia dejó un superávit comercial de US$13.923 millones, cinco veces superior al registrado entre enero y junio de 2025.
El resultado se apoyó en un junio con ventas al exterior por US$9.055 millones, lo que representó un aumento del 24,5% interanual. Las compras externas sumaron US$6.861 millones y avanzaron 7,3%, por lo que el saldo favorable del mes llegó a US$2.194 millones. Según el informe de Intercambio Comercial Argentino elaborado por el Indec, se trató del mayor superávit para un junio desde 2022 y del 31° mes consecutivo con balance positivo.
Los precios y las cantidades impulsaron las exportaciones
El intercambio total de bienes alcanzó los US$15.916 millones en junio, con una expansión del 16,4% frente al mismo mes del año anterior. Ese movimiento representó el valor más alto desde agosto de 2022. El incremento de las exportaciones respondió tanto a una mejora del 16,5% en los precios internacionales como a una suba del 6,8% en las cantidades enviadas al exterior.
Todos los grandes rubros exportadores mostraron variaciones positivas. Los productos primarios crecieron 3,6%, las manufacturas de origen agropecuario avanzaron 31,6% y las manufacturas industriales aumentaron 26,7%. Combustibles y energía registraron una mejora del 31,1%, favorecida por los precios internacionales del petróleo y una mayor participación del sector energético en las ventas argentinas.
El desempeño exportador contrastó con la evolución más moderada de las importaciones. Aunque las compras al exterior aumentaron 7,3% en valor durante junio, las cantidades adquiridas cayeron 3,8% y los precios subieron 11,6%. De acuerdo con esos datos, el crecimiento del gasto respondió principalmente al encarecimiento de los bienes importados.
Las compras vinculadas con la inversión todavía no repuntan
Combustibles y lubricantes encabezaron el crecimiento de las importaciones, con un salto interanual del 126,3%. El aumento estuvo asociado a mayores compras de gas natural licuado, gasoil y energía eléctrica. También avanzaron 9,5% los bienes intermedios utilizados en procesos productivos, mientras que los bienes de capital retrocedieron 8% y las piezas y accesorios para equipos de transporte bajaron 9,4%.
Diego Coatz, director ejecutivo de I+D, consideró que una actividad económica más dinámica debería sostener importaciones mensuales cercanas a los US$7.500 millones. Según su análisis, las exportaciones presentan resultados favorables, pero la evolución de los bienes vinculados con la producción y la inversión todavía refleja una recuperación limitada. También señaló que buena parte del stock importado durante 2025 ya fue utilizado y que una mejora de la construcción y de la actividad podría impulsar nuevas compras externas.
Coatz sostuvo que el desafío consiste en evitar que el crecimiento se concentre únicamente en los bienes de consumo, cuyas importaciones avanzaron 3,3% en junio. También reclamó condiciones que permitan recuperar la inversión y reducir el ingreso de productos a precios que calificó como desleales. Sus observaciones fueron planteadas como un diagnóstico sectorial sobre la apertura comercial y la competencia con la producción nacional.
Los importadores anticipan una mayor demanda
Fernando Furci, gerente general de la Cámara de Importadores de la República Argentina, estimó que las importaciones podrían aumentar durante el segundo semestre. Atribuyó esa posibilidad a un movimiento gradual de la economía y a una eventual recuperación de las inversiones en sectores productivos. El dirigente advirtió, sin embargo, que las empresas argentinas continúan enfrentando presión impositiva, dificultades de infraestructura, acceso limitado al crédito y costos financieros elevados.
El sector importador también reclama una mayor disponibilidad de divisas, la restitución de pagos anticipados, procedimientos más simples y menores costos logísticos. A esos pedidos se suma la modernización de la operatoria aduanera. Los representantes empresariales sostienen que esos cambios podrían mejorar la competitividad frente a la mayor apertura de las compras externas.
Las importaciones realizadas mediante el sistema courier crecieron 69,7% interanual durante junio. Empresarios dedicados a la importación tradicional cuestionaron que ese mecanismo opere con una carga tributaria menor y señalaron diferencias en las condiciones de competencia. El avance del canal se concentró principalmente en productos destinados al consumo.
China se mantuvo como el segundo socio comercial de la Argentina, detrás de Brasil, y como el principal origen del déficit bilateral. Las exportaciones hacia el mercado chino alcanzaron US$943 millones en junio, frente a importaciones por US$1.502 millones, lo que dejó un saldo negativo de US$558 millones. Las ventas argentinas estuvieron concentradas en productos primarios y minerales, mientras que las compras incluyeron vehículos, electrónica, maquinaria y otros bienes industriales.
