Autos chinos eléctricos: una nueva norma de seguridad podría impactar en los modelos
China incorporó una nueva exigencia de seguridad para los autos eléctricos que podría tener impacto en los modelos que llegan desde ese país a la Argentina. La norma obliga a sumar un botón físico para desconectar el sistema de alta tensión en caso de accidente, una función pensada para reducir riesgos de electrocución o incendios tras un impacto.
La medida apunta a los vehículos con voltajes de clase B, es decir, superiores a los 60 V. Ese universo incluye autos eléctricos, algunos cuatriciclos, triciclos y hasta patinetas de alta potencia. La regulación cobra relevancia porque los nuevos modelos eléctricos están pasando de sistemas de 400 V a arquitecturas de 800 V o incluso 1000 V, lo que permite cargas más rápidas y mayor potencia.
El especialista en electromovilidad Claudio Damiano explicó que China busca consolidar la seguridad de sus autos eléctricos en medio de su expansión global. «China está persiguiendo la excelencia de sus autos eléctricos para consolidarse como la potencia que quiere invadir el mundo con este tipo de vehículos», señaló.
Por qué vuelve el botón físico
La nueva exigencia aparece en un momento en el que muchas automotrices avanzaron hacia tableros cada vez más digitales, con menos botones y más funciones integradas en pantallas. Según Damiano, esa tendencia permitió bajar costos, pero también generó dudas cuando se trasladan a la pantalla funciones vinculadas a la seguridad.
El problema es que, en un accidente, la pantalla puede dañarse o quedar inutilizada. Si la desconexión del sistema de alta tensión depende del software o de una función digital, podría fallar justo cuando más se necesita. Por eso, la norma exige una solución física, mecánica y accesible.
El objetivo es que el corte del sistema eléctrico pueda hacerse de manera inmediata, sin depender de un menú ni de una respuesta automática que podría no activarse correctamente. Para el especialista, la decisión también tiene un componente comercial: China busca demostrar que sus vehículos eléctricos pueden competir no solo por precio y tecnología, sino también por seguridad.
Qué pasa con los autos que ya circulan
La norma no sería retroactiva para los vehículos eléctricos usados o ya comercializados. Damiano sostuvo que se evaluó la posibilidad de instalar kits para agregar el botón en modelos que no lo tienen de fábrica, pero la alternativa aparece como impracticable.
«Hubo dudas sobre si imponer este botón como modificación para autos usados o si vender un kit para agregarles el botón a los vehículos que no lo tienen de fábrica. Pero la verdad es que es casi imposible, impracticable. No va a haber retroactividad», explicó.
De todos modos, la diferencia entre vehículos con botón y sin botón podría ser considerada por las aseguradoras. Según el consultor, el impacto en el valor de los seguros podría ubicarse entre un 3% y un 5% sobre el precio del auto.
El desafío para las automotrices
Para los fabricantes, el cambio implica adaptar el diseño interior de los vehículos. Algunas terminales evalúan ubicar el botón en zonas de difícil acceso para evitar activaciones accidentales, mientras que otras analizan incorporarle una tapa de protección.
También se discute si esa tapa debe tener señalización o una luz LED con batería propia, para que pueda funcionar incluso después de un impacto. El costo adicional no sería menor: Damiano estimó que para una empresa como Tesla podría representar entre US$30 y US$50 por unidad.
Aunque la norma avanza primero en China, el especialista sostuvo que podría transformarse con el tiempo en un estándar en otros mercados. En Europa ya hubo conversaciones sobre el tema, aunque todavía resta definir cuándo podría convertirse en un requisito obligatorio.
Cómo puede repercutir en la Argentina
En la Argentina no existe por ahora una obligación específica para que los vehículos eléctricos incorporen un botón físico de desconexión de alta tensión. Por eso, durante una etapa de transición podrían seguir llegando modelos desde China sin ese dispositivo, especialmente si fueron fabricados antes de la plena aplicación de la norma o si están destinados a mercados donde la exigencia todavía no rige.
El tema adquiere importancia por el crecimiento de los vehículos electrificados en el mercado local. La llegada de unidades chinas se aceleró con el cupo anual de 50.000 vehículos eléctricos, híbridos e híbridos enchufables que pueden ingresar sin pagar arancel extrazona.
Según datos de ACARA, en lo que va del año se patentaron 3.011 vehículos eléctricos, con un crecimiento interanual del 760%. Aun así, el segmento todavía representa apenas el 1,2% de los patentamientos acumulados, por lo que sigue siendo una porción minoritaria del mercado.
La nueva exigencia china abre una discusión que podría ganar peso a medida que crezca la oferta de autos eléctricos en el país. Si el botón físico se convierte en un estándar internacional, los modelos que lo incorporen podrían quedar mejor posicionados frente a consumidores, aseguradoras y futuras regulaciones locales.
