Las persistentes lluvias que afectan a Tucumán en los últimos días comenzaron a impactar con fuerza en la principal actividad productiva de la provincia. Siete ingenios tucumanos debieron suspender la molienda de caña de azúcar debido a las dificultades para cosechar y trasladar la materia prima, profundizando el retraso que ya registra la zafra 2026.

Los establecimientos que interrumpieron sus operaciones son Aguilares, Bella Vista, La Corona, La Providencia, La Trinidad, Marapa y Santa Rosa. Mientras tanto, los ingenios Leales, La Florida y Cruz Alta continúan trabajando, aunque condicionados por la evolución de las condiciones climáticas.

Las precipitaciones provocaron anegamientos en distintas zonas cañeras, especialmente en el sur tucumano. Esta situación dificulta el ingreso de cosechadoras a los campos y complica el transporte de la caña hacia las fábricas, generando demoras en toda la cadena productiva.

A un mes del inicio formal de la campaña, la actividad muestra números inferiores a los registrados en 2025. Según los datos más recientes, los ingenios tucumanos acumulan una molienda bruta de 1,143 millón de toneladas de caña y una producción de 72.600 toneladas de azúcar físico. En paralelo, la elaboración de alcohol alcanzó los 22,7 millones de litros.

Las lluvias registradas en algunas zonas superaron ampliamente los valores habituales para esta época del año. En localidades del sur provincial, como La Cocha, se reportaron acumulados cercanos a los 45 milímetros, mientras que en Graneros e Ingas también se registraron precipitaciones significativas.

El impacto climático no se limita a Tucumán. La situación también afecta a la actividad azucarera en Salta y Jujuy, donde varios ingenios debieron reducir operaciones o suspender tareas de cosecha debido al mal estado de los terrenos.

Los números reflejan con claridad el retraso de la campaña. Al 2 de junio, la molienda acumulada en todo el NOA alcanzaba aproximadamente 1,3 millones de toneladas de caña, cuando en la misma fecha del año pasado ya se habían procesado más de 2,1 millones de toneladas. La diferencia representa una caída cercana al 40%.

En Jujuy, el ingenio Ledesma trabaja actualmente con solo uno de sus tres trapiches en funcionamiento. Por su parte, Seaboard, en la ciudad salteña de Orán, suspendió temporalmente la molienda y espera retomar las actividades cuando mejoren las condiciones meteorológicas.

El sector productivo sigue con atención los pronósticos para los próximos días. Si las lluvias continúan, la recuperación del ritmo de molienda podría demorarse aún más en una zafra que ya enfrenta importantes desafíos desde su inicio.