Juvenal Rodríguez, ayudante de campo de Claudio Úbeda durante los últimos meses en Boca, habló por primera vez tras la decisión de la dirigencia de finalizar el ciclo del cuerpo técnico y dejó una fuerte reflexión sobre la realidad que se vive en el club. El colombiano aseguró que la experiencia fue única, destacó el respaldo de los jugadores y reconoció que la exposición permanente convierte cualquier situación en un tema de enorme repercusión.

La salida de Úbeda y sus colaboradores quedó confirmada luego de la eliminación en la Copa Libertadores y una serie de resultados que terminaron debilitando al cuerpo técnico. Tras el cierre de su etapa en el Xeneize, Rodríguez recordó especialmente a Miguel Ángel Russo, quien lo llevó al club y falleció en octubre de 2025.

“Ayer, cuando finalizamos nuestro vínculo con Boca, pude terminar de entender la ausencia de Miguel. Yo llegué a Argentina gracias a él y luego fui conociendo a Claudio. Siempre me quedará marcada la manera en la que él vive el fútbol”, expresó en diálogo con DSports Radio.

El exfutbolista colombiano valoró la experiencia de haber trabajado en una institución de semejante dimensión y aseguró que vivió momentos que lo marcarán para siempre. “La Bombonera es una cosa de locos y haber vivido partidos importantes como un Superclásico es algo que siempre me va a quedar marcado”, afirmó.

Rodríguez también destacó el comportamiento del plantel durante la transición que se produjo tras la muerte de Russo. Según explicó, los futbolistas mantuvieron una actitud respetuosa y comprometida, mientras que Leandro Paredes asumió un papel clave dentro del grupo. “Desde la partida de Miguel sentimos un grandísimo respeto por parte de los jugadores. El plantel fue muy respetuoso y Leandro supo asumir muy bien su rol de líder. Canalizaba muy bien la comunicación entre jugadores y cuerpo técnico”, señaló.

Al analizar lo que significa trabajar en Boca, el integrante del cuerpo técnico saliente remarcó la diferencia entre la vida interna del club y la repercusión que generan los acontecimientos puertas afuera. “La vida en Boca era maravillosa. Boca es una cosa puertas para adentro y otra cosa puertas para afuera. Todo lo que pasa en Boca se magnifica muchísimo”, sostuvo.

Respecto de Úbeda, Rodríguez elogió su capacidad para asumir la conducción en un momento extremadamente complejo. Además, reveló que existe la intención de seguir trabajando juntos en el futuro. “Claudio es un hombre muy inteligente y muy tranquilo. Tuvo la seriedad para ir por el camino correcto tras lo que fue la partida de Miguel. Tenemos la idea de seguir trabajando todos juntos como cuerpo técnico porque creemos que Miguel por algo nos unió”, comentó.

El colombiano también hizo referencia a los resultados que terminaron marcando el desenlace del ciclo. Consideró que el equipo mostró buenos rendimientos en varios encuentros, aunque lamentó la falta de eficacia en momentos decisivos. “El primer tiempo contra Cruzeiro fue uno de nuestros mejores 45 minutos. Contra Huracán también merecimos ganar. En los últimos partidos tuvimos 90 remates al arco y solo hicimos tres goles. Son esos momentos que tiene el fútbol”, analizó.

Rodríguez también se refirió a la relación con Juan Román Riquelme y desmintió versiones sobre supuestas interferencias en el trabajo diario. Según explicó, la dirigencia les brindó respaldo permanente y libertad para desarrollar su tarea. “Riquelme es un tipo muy directo y que ve muy bien el fútbol. Él muere por Boca, Boca es su vida y constantemente está pensando en cómo hacer feliz al hincha. Estamos muy agradecidos con cómo se portó con Miguel y con nosotros”, afirmó.

Finalmente, reconoció que todavía procesa el final de su etapa en el club y confesó la incertidumbre que le generó la salida. “El otro día me levanté y pensé: ¿y ahora qué? ¿Después de Boca qué?”, relató.