Luis Figo volvió a llamar la atención por su estado físico a los 53 años y contó cuáles son los hábitos que sostiene desde su retiro del fútbol profesional. El exjugador portugués, figura histórica del Barcelona, Real Madrid e Inter de Milán, aseguró que no existe una fórmula secreta detrás de su rutina. En una entrevista con Men’s Health, resumió su método en constancia, ejercicio, buena alimentación y una vida con menos estrés.

«No hay secretos en la vida. La constancia, el ejercicio y comer bien. Ah, y no tener mucho estrés. La calidad de vida es importante», afirmó el exfutbolista. Figo, ganador del Balón de Oro en 2000 y del FIFA World Player en 2001, combina desde hace años un esquema de entrenamiento regular con una alimentación cuidada. Aun así, admitió que también se permite algunos gustos ligados a la gastronomía.

Una rutina con gimnasio, running y deportes

El portugués contó que entrena en el gimnasio entre dos y tres veces por semana, según su disponibilidad y sus ganas. También reconoció que suele reforzar la actividad física cuando se excede con comidas o bebidas. «Cuando tengo disponibilidad y ganas, y también cuando me paso un poco con la comida y bebida», explicó con humor.

Su rutina incluye trabajos de fuerza distribuidos por zonas del cuerpo, con ejercicios de brazos, tronco inferior, piernas y abdominales. Además, suma carreras de entre ocho y diez kilómetros, dos o tres veces por semana. Fuera del gimnasio, completa su actividad con golf, ciclismo, equitación y surf.

Figo también defendió al golf como una disciplina más exigente de lo que muchos creen. «Mucha gente cree que no es un deporte pero yo creo que es de lo más difícil del mundo», señaló. Para el exjugador, mantenerse activo no solo tiene que ver con conservar la imagen, sino también con prevenir enfermedades y sostener una buena calidad de vida.

«Caviar, queso y champán»

Aunque mantiene una alimentación ordenada, Figo no oculta su gusto por la buena mesa. «Es que soy muy gourmet, me gusta la trufa, el caviar, el queso y el champán», confesó. Según explicó, el entrenamiento le permite equilibrar esos placeres y disfrutar cenas con amigos sin sentir que rompe por completo su rutina.

En su día a día, el exfutbolista procura evitar frituras y priorizar una base vegetal. También incluye frutas, legumbres, pescado, carne y muchas preparaciones al horno. «Como lo que me gusta siempre dentro de esos parámetros. Cuando voy a cenar con amigos, ahí sí que como lo que me apetece», detalló.

El vino también forma parte de sus gustos personales. En una entrevista anterior, Figo había contado que bebe vino a diario y que el champán es uno de los caprichos que disfruta con más libertad desde que dejó la competencia profesional. Esa flexibilidad, según su mirada, forma parte del equilibrio que encontró después del retiro.

Descanso, playa y una vida más tranquila

Para Figo, el bienestar no se limita al entrenamiento. También le da importancia al descanso, al sueño y a los momentos de ocio lejos de la exigencia deportiva. Entre sus planes ideales mencionó un fin de semana en la playa, disfrutar la gastronomía local y visitar alguna exposición de arte.

El exjugador incluso bromeó con una idea pendiente: inventar una pastilla que permita evitar el entrenamiento y los sacrificios. «Sería el mejor invento del mundo», dijo. Detrás del comentario, sin embargo, volvió a remarcar que la constancia sigue siendo la base de cualquier resultado sostenido.

Formado en el Sporting de Lisboa, Figo brilló en el Barcelona entre 1995 y 2000 y luego protagonizó uno de los pases más polémicos de la historia al Real Madrid. Con el club blanco ganó la Champions League en 2002 y también conquistó títulos de Liga. Más tarde pasó por el Inter de Milán, donde sumó nuevos trofeos antes de retirarse en 2009.

Hoy, a más de una década de su despedida como futbolista profesional, Figo continúa ligado al fútbol como embajador y empresario. Su físico se mantiene como parte de una rutina que mezcla disciplina, deporte y ciertos permisos gastronómicos. La clave, según él mismo plantea, está en sostener hábitos sin renunciar del todo a los placeres que también hacen disfrutable la vida.