Flávio Bolsonaro quedó envuelto en una nueva controversia política en Brasil tras revelarse que pidió financiamiento a Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, para una película sobre la vida de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El caso fue revelado por el portal Intercept Brasil y tomó mayor repercusión porque el banquero se encuentra en prisión preventiva por un escándalo de corrupción que salpica a dirigentes políticos y miembros del Poder Judicial.

Según la investigación periodística, el Banco Master se comprometió a aportar 24 millones de dólares para la producción de The Dark Horse, una cinta biográfica sobre Jair Bolsonaro realizada por un estudio de cine de Estados Unidos. Del total pactado, 10,6 millones de dólares habrían sido desembolsados entre febrero y mayo de 2025.

Qué respondió Flávio Bolsonaro

El propio Flávio Bolsonaro confirmó que negoció el patrocinio con el banco, aunque sostuvo que la operación fue legal. En un video difundido después de la publicación, el senador defendió su actuación y afirmó: “En nuestro caso, lo que ocurrió fue un hijo buscando patrocinio privado para una película privada sobre la historia de su propio padre”.

La explicación no alcanzó para frenar el impacto político. Intercept Brasil publicó un audio de una conversación entre Flávio Bolsonaro y Vorcaro, en la que el legislador le pedía puntualidad en los pagos para no quedar mal con Cyrus Nowrasteh, director de la película, ni con los productores estadounidenses. La cinta tiene previsto estrenarse este año.

El senador también aseguró que conoció a Vorcaro en diciembre de 2024, después del final del gobierno de Jair Bolsonaro y antes de que existieran sospechas públicas sobre el banco. Además, pidió la creación de una comisión parlamentaria para investigar el caso del Banco Master.

Los mensajes con el banquero

La controversia creció aún más por una serie de mensajes divulgados por Intercept Brasil. El intercambio entre Flávio Bolsonaro y Daniel Vorcaro está fechado el 16 de noviembre de 2025, un día antes de la detención del banquero.

En esos mensajes, algunos de los cuales habrían sido temporales y luego borrados, Flávio Bolsonaro le escribió: “hermano, estoy y estaré siempre contigo, entre nosotros no hay medias tintas”. La frase alimentó las críticas de sectores oficialistas y también de dirigentes opositores que compiten por el mismo espacio político.

Uno de los cuestionamientos más duros llegó del exgobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, también aspirante presidencial. “Flávio Bolsonaro: oírte recibiendo dinero de Daniel Vorcaro es imperdonable. Es una bofetada en la cara de los brasileños de bien. Es necesario tener credibilidad para cambiar Brasil”, afirmó.

El escándalo del Banco Master

Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, está detenido preventivamente en el marco de una investigación por corrupción. El caso generó fuerte impacto en Brasil por sus posibles derivaciones sobre políticos, jueces y operadores financieros.

Hasta el momento, el único político formalmente investigado en esta causa es el senador Ciro Nogueira, exministro de Presidencia durante el gobierno de Jair Bolsonaro. Nogueira también figuraba entre los nombres posibles para acompañar a Flávio Bolsonaro en una fórmula electoral.

La Policía Federal realizó allanamientos en su vivienda en Brasilia por sospechas de pagos mensuales de hasta 100.000 dólares. La hipótesis es que esos fondos habrían sido entregados a cambio de ayuda para aprobar proyectos legislativos favorables al banco.

Una revelación con impacto electoral

La aparición del nombre de Flávio Bolsonaro en las negociaciones con Vorcaro abre un nuevo frente para la derecha brasileña. Aunque el senador insiste en que el financiamiento buscado para la película era privado y legal, la relación con un banquero detenido dejó instalada una discusión sobre los vínculos políticos alrededor del Banco Master.

El caso también golpea en plena etapa de reordenamiento electoral. Flávio Bolsonaro aparece como uno de los nombres del bolsonarismo para las próximas elecciones presidenciales y disputa espacio con otros referentes conservadores. La difusión de audios y mensajes privados lo obligó a salir a explicar una negociación que, hasta ahora, no formaba parte del debate público.

La investigación periodística fue difundida por Intercept Brasil y el caso también fue reportado por las agencias AFP y EFE. La repercusión política ya cruzó al oficialismo, la oposición y los propios sectores que compiten por la representación del electorado bolsonarista.