El consumo de los hogares argentinos terminó 2025 con un aumento acumulado del 2,5% respecto de 2024, pero el cierre del año mostró un deterioro en la dinámica del gasto. Así lo indicó el Indicador de Consumo (IC) elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que registró caídas interanuales consecutivas en noviembre y diciembre.

Según el informe, diciembre presentó una baja interanual del 1,4%, lo que confirmó un cambio de tendencia tras varios meses de evolución irregular. Si bien en términos desestacionalizados el consumo mostró una suba mensual del 1,2% frente a noviembre, la comparación contra el mismo mes del año anterior evidenció un retroceso en el nivel de gasto de los hogares.

Desde la CAC señalaron que el crecimiento anual se explicó en buena medida por la baja base de comparación de 2024, año en el que el consumo había tocado niveles históricamente reducidos. En cambio, la evolución del segundo semestre dejó señales de desaceleración que condicionaron el cierre del año.

Un año con avances desiguales

Durante el primer trimestre de 2025, el consumo mostró un desempeño sólido en términos interanuales. Entre enero y marzo se acumuló una suba del 3,6%, impulsada por la recuperación parcial de algunos rubros y por el efecto estadístico de comparación con un año previo de fuerte retracción.

En el segundo trimestre, el indicador mantuvo variaciones positivas, aunque con menor impulso. En abril se registró un crecimiento interanual del 4,5%, mientras que en mayo el avance se moderó al 1,5%. Junio volvió a mostrar una aceleración, con una suba del 4% frente al mismo mes de 2024.

Señales de enfriamiento en el segundo semestre

A partir de julio comenzaron a aparecer señales más claras de enfriamiento. Ese mes, el consumo creció apenas 1,1% interanual y mostró una leve caída en la medición desestacionalizada. En agosto se registró la primera baja interanual del año, con un retroceso del 0,5%, que cortó la racha de subas.

En septiembre el indicador volvió a terreno positivo, con un aumento del 1,4% interanual, aunque nuevamente acompañado por una baja mensual ajustada por estacionalidad. Esta dinámica anticipó el deterioro que se profundizaría en el último trimestre.

Un cierre de año con caídas consecutivas

En el tramo final de 2025, el consumo volvió a debilitarse. Octubre mostró una suba interanual del 1,9%, pero en noviembre se produjo una caída del 2,8%, que se extendió en diciembre con un retroceso del 1,4%. De esta forma, el año cerró con dos meses consecutivos de variaciones negativas frente a 2024.

El informe de la CAC detalló además un comportamiento dispar entre los distintos rubros. En diciembre, indumentaria y calzado registraron una suba interanual del 4,9%, aportando de manera positiva al índice general. En contraste, transporte y vehículos cayeron 2,8%, con un impacto negativo relevante.

También mostraron bajas recreación y cultura, con un descenso del 4,3%, y otros rubros de menor ponderación que explicaron buena parte del retroceso mensual. En sentido opuesto, vivienda, alquileres y servicios públicos crecieron 6,8% interanual, con una contribución positiva de un punto porcentual al indicador.

Menor impulso del crédito al consumo

El análisis por tipo de bienes mostró además un desempeño débil de los bienes de consumo masivo hacia el cierre del año, con caídas tanto en la comparación interanual como en la medición mensual desestacionalizada. Este comportamiento se alineó con una moderación del gasto en productos de alta rotación.

La CAC también advirtió sobre una pérdida de dinamismo del crédito a los hogares. Tras varios meses de expansión, especialmente en tarjetas de crédito y préstamos personales, el financiamiento al consumo comenzó a desacelerarse en el último bimestre de 2025, en coincidencia con el enfriamiento del consumo.

Así, aunque el año cerró con un crecimiento acumulado del 2,5%, el deterioro registrado en el último trimestre dejó dudas sobre la solidez de la recuperación. Las caídas interanuales, el menor impulso del crédito y un contexto de precios con variaciones mensuales superiores al 2% en diciembre marcaron un cierre de año con tendencia descendente en el gasto de los hogares.