Un viaje a China encabezado por la diputada libertaria Juliana Santillán desató críticas en el Congreso y en redes sociales por la falta de información previa, la representación institucional y las contradicciones en torno a los gastos. La comitiva estuvo integrada por legisladores de La Libertad Avanza y aliados parlamentarios, y se realizó durante la primera quincena de enero, con regreso el 14 de enero.

La controversia se amplificó luego de que el traslado no fuera comunicado oficialmente por las autoridades del bloque y se conociera a partir de un video publicado en X, donde se observa a Santillán en un vuelo junto al diputado Mariano Campero, ex UCR y actualmente alineado con el oficialismo.

Qué dijo Santillán sobre el financiamiento del viaje

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, negó que la actividad se haya realizado con fondos públicos. En el mismo sentido, Santillán afirmó que no hubo viáticos pagados por Diputados, aunque sus explicaciones generaron dudas.

En un posteo, la legisladora aseguró que «los pasajes fueron cubiertos por el departamento de relaciones exteriores de China», pero luego sostuvo que «cada diputado pagó sus gastos» y que «no le salió un solo peso a los argentinos». La falta de precisiones sobre cómo se repartieron los costos alimentó las críticas sobre la transparencia del viaje.

Qué actividades realizaron en China y qué empresas visitaron

Según detalló Santillán tras su regreso, se trató de «una invitación generada por el departamento de asuntos exteriores de China». Durante la estadía, la comitiva visitó distintas provincias y mantuvo reuniones con empresas privadas.

Entre las firmas mencionadas por la diputada aparecen COFCO, y compañías de ciudades como Guangdong, Shenzhen y otros polos industriales, donde citó encuentros con Huawei, Mindray y Skyworth.

Cuestionamientos por la representación y el rol del Grupo Parlamentario

Otro eje de discusión fue el marco institucional en el que se realizó la visita. Santillán sostuvo que viajó en representación del Grupo Parlamentario de Amistad con China, que presidía. Sin embargo, desde sectores legislativos cuestionaron ese argumento, al señalar que la composición de la Cámara cambió el 10 de diciembre y que ese esquema de representación debería reflejar un armado multipartidario.

En noviembre, una delegación anterior vinculada a ese grupo sí había tenido participación de distintos bloques. En este caso, la comitiva estuvo integrada por legisladores libertarios y aliados, lo que reavivó cuestionamientos sobre la legitimidad de la representación y el alcance real de la misión.

La oposición denunció falta de aviso y ausencia de una agenda “crítica”

Desde la oposición surgieron críticas por la forma en que se organizó el viaje y por la falta de comunicación institucional previa. Una legisladora que integra el grupo parlamentario sostuvo que «no hubo ningún tipo de aviso» y que «lo hicieron todo desde las sombras».

En esa misma línea, se planteó que existía un compromiso de abordar temas considerados estratégicos en la relación bilateral, como proyectos vinculados a infraestructura y energía, pero que el viaje no habría incluido una agenda clara en torno a esos puntos.