Boca Juniors dio el primer golpe en los cuartos de final del Torneo Clausura y, de paso, movió el tablero de la clasificación a las copas: su 1-0 sobre Argentinos Juniors no solo lo metió en semifinales, también dejó a River Plate dependiendo de que el Xeneize sea campeón para entrar a la próxima Libertadores.

En una noche tensa en el estadio Alberto J. Armando, Boca resolvió rápido y sostuvo el resultado con oficio. A los cuatro minutos, Ayrton Costa capitalizó un rebote que dio Gonzalo Siri tras un disparo de Miguel Merentiel y estableció el 1-0 que sería definitivo. Desde ahí, el equipo se ordenó atrás y administró la ventaja.

La figura fue Agustín Marchesín, clave para mantener el arco en cero. El arquero respondió ante intentos de Diego Porcel y Alan Lescano en los momentos en que Argentinos empujó con más gente. No hubo brillo sostenido, sí eficacia y temple en áreas.

El conjunto conducido por Claudio Úbeda estiró así un gran presente: sexta victoria en sus últimos siete partidos y una identidad cada vez más marcada desde la solidez defensiva, el mando en el medio y la aceleración por bandas. Boca avanzó y ahora aguarda al ganador del cruce entre Racing Club y Tigre.

El resultado, además, reordenó la tabla anual y le puso una sola carta en la mano a River. Cuarto en el acumulado, el equipo de Núñez necesita que Boca levante el Clausura para quedarse con un cupo a la Libertadores. El escenario se estrechó por una cadena de eliminaciones ajenas: Rosario Central cayó frente a Estudiantes; Argentinos quedó fuera anoche; y Lanús fue eliminado por el Matador, lo que cerró otra vía posible.

Si Boca no gana el título, River jugará la Copa Sudamericana. A la presión local se suman los golpes recientes: la salida de la Copa Libertadores ante Palmeiras y la derrota en Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia, que terminó quedándose con ese certamen. El equipo de Marcelo Gallardo, con cuatro Libertadores en su historia (las dos últimas con él al mando), se juega ahora su presencia internacional mirando de reojo a su clásico rival.

Boca, en cambio, sueña en grande. En un contexto cargado por el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, Úbeda tomó el timón de forma interina y encontró respuestas: orden, carácter y un plantel que compite. Con un nuevo paso, el Xeneize quedará a un partido de una estrella más.

La final del Clausura está programada para el sábado 13 de diciembre, con sede en el estadio Madre de Ciudades y horario a confirmar. El calendario ofrece, además, otra posibilidad de consagración antes del cierre del año: el Trofeo de Campeones, el 20 de diciembre, en el Estadio Único de San Nicolás. Allí ya espera Platense, campeón del Apertura, para medirse con el ganador del Clausura.