La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner estuvo presente esta tarde en el acto que organizó el Gobierno nacional para celebrar los 38 años de Democracia tras la última Dictadura Cívico Militar. Con presencia del presidente Alberto Fernández, junto a los expresidentes de Brasil, Lula Da Silva y de Uruguay, José «Pepe» Mujica.

Cuando Cristina Kirchner tomó la palabra fue contundente contra la oposición: «Que no se hagan los giles esos que van a la televisión para dar números a la bartola». La expresidenta aseguró que en sus años de gobierno creció la clase media. «Le pese a quien le pese, los peronistas generamos más clase media que nadie», remarcó.

​Y agregó: «Reestructuramos una deuda externa con la mayor quita de capital e intereses que se tenga memoria. Le pagamos al FMI. Cuando terminamos después de 12 años, ayer exactamente seis años, pudimos culminar después de 12 años y medio de gobierno con una plaza que desbordaba y llegamos con un país, donde la desocupación era de apenas el 5,9%, donde teníamos el endeudamiento en moneda extranjera más bajo que se recuerda. Que no se hagan los giles, esos que van a los canales de televisión a dar números a la bartola. Bajamos la deuda en dólares, le pagamos al Fondo, dejamos el salario mínimo vital y móvil en dólares más alto de Latinoamérica».

El momento incómodo que pasó Alberto Fernández

Pero el momento en el que quedó en evidencia la incomodidad del presidente con la efervescencia de la vice fue antes de los discursos cuando Cristina decidió saludar a la militancia que comenzó a cantar: «Cristina, Cristina, Cristina corazón, acá tenés los pibes para la liberación», muy característico de sus seguidores.

En ese momento, Kirchner rogó enrollar las banderas mientras Alberto Fernández le pedía que se acercara para tomar la foto protocolar, que ayudándose con su brazo, se negó a hacer en ese momento quedando el presidente parado a su espera y con una cara visible de confusión.