La Reserva Federal bajó la tasa de interés y abre un escenario favorable para la Argentina
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) redujo este miércoles la tasa de referencia en 25 puntos básicos, ubicándola en un rango de entre 4,0% y 4,25%. Se trata del primer recorte en lo que va del año y responde a un contexto de menor creación de empleo y presiones políticas desde la Casa Blanca, donde el presidente Donald Trump insistió en desplazar a Jerome Powell de la conducción del organismo.
El movimiento de la Fed estuvo acompañado por la expectativa de que se concreten dos nuevas bajas antes de fin de año, en las reuniones programadas para octubre y diciembre. El único voto en disidencia fue el de Stephen Miran, flamante gobernador designado por Trump, quien pedía un recorte mayor de 50 puntos básicos.
Contexto económico en Estados Unidos
La decisión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) estuvo marcada por señales mixtas: los datos de empleo mostraron una desaceleración más pronunciada de lo previsto y un aumento de la tasa de desempleo, mientras que la inflación sorprendió al alza. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió 0,4% en agosto y alcanzó un 2,9% interanual, superando la meta de 2%.
“Este escenario colocaba a la Fed en una posición compleja: inflación por encima de la meta y un mercado laboral debilitado”, explicó Santiago Peña Götll, analista de Estrategias de Inversión en IOL. Según detalló, el mercado ya descontaba con una probabilidad superior al 70% un ciclo de recortes agresivos durante lo que resta de 2025.
Impacto en la economía argentina
La baja de tasas en Estados Unidos puede traer consecuencias positivas para la economía local en cuatro frentes principales:
1) Menor aversión al riesgo. La reducción de tasas globales suele beneficiar a los mercados emergentes. Los inversores buscan alternativas más rentables fuera de Estados Unidos y, en ese escenario, los bonos y acciones argentinas podrían captar parte de ese flujo, aunque condicionados por la inestabilidad doméstica.
2) Menor costo de financiamiento. La tasa de la Fed actúa como referencia para préstamos internacionales. Aunque Argentina todavía no puede volver al mercado voluntario de deuda —el riesgo país se ubicó en 1.230 puntos básicos, lejos del umbral de 400 requerido—, las empresas locales podrían aprovechar el contexto para emitir Obligaciones Negociables a tasas más bajas, en torno al 9% anual en dólares.
3) Dólar más débil. La expectativa de recortes debilitó a la divisa estadounidense, que tocó mínimos de dos meses frente a la libra y el euro. Un dólar más débil tiende a dar aire a las monedas emergentes y podría aliviar la presión cambiaria en la Argentina, agravada tras la derrota del oficialismo en las elecciones bonaerenses.
4) Mejora en las materias primas. El debilitamiento del dólar impulsa los precios de commodities como la soja, el maíz y el trigo, clave para el superávit comercial argentino. Una suba en las cotizaciones internacionales fortalecería la entrada de divisas y aliviaría la situación externa del país.
Lo que viene
La próxima reunión de la Fed será el 28 y 29 de octubre, seguida por la del 9 y 10 de diciembre. Si se confirman los nuevos recortes previstos, el impacto en los mercados emergentes podría profundizarse y ofrecer un respiro a las economías con mayores necesidades de divisas, como la argentina.
Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei sigue condicionado por la volatilidad del dólar, el riesgo país y la incertidumbre política tras las recientes derrotas legislativas, que pesan sobre la confianza de los inversores.