El nuevo juicio por la muerte de Maradona ya atraviesa su primer obstáculo. Cuando el debate parecía estar pronto a reactivarse, uno de los tres jueces designados para el proceso se excusó y la causa otra vez volvió a quedar sin un tribunal conformado.

Quien dio un paso al costado fue Alejandro Lago, uno de los magistrados que integra el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 7 de San Isidro y que el pasado 19 de junio salió sorteado para hacerse cargo del caso tras la anulación del primer proceso a causa del escándalo de Julieta Makintach.

Según trascendió, el juez habría solicitado apartarse del nuevo debate por razones de salud y aportó una certificación médica que acreditó que debe someterse a un tratamiento largo que no le permitirá estar al frente del nuevo juicio.

Los jueces Alberto Gaig y Alberto Ortolani, los otros magistrados designados para el proceso, hicieron lugar a su pedido de excusación. En su resolución, especificaron: “Surge debidamente acreditado el impedimento de salud invocado que por requerir tratamiento prolongado -que demandará una licencia de 6 meses- compromete el ejercicio pleno y sostenido de sus funciones jurisdiccionales para atender la intensidad y la carga emocional que el presente juicio conlleva, dada su complejidad y la extensión de las audiencias».

Como consecuencia, ahora se deberá realizar un nuevo sorteo para definir quién ocupará la tercera silla del TOC N°7 y finalmente reactivar el debate por la muerte del Diez, que quedó anulado a fines de mayo.