En medio de la reconfiguración del esquema cambiario, ministros de Hacienda provinciales destacaron la competitividad del nuevo tipo de cambio logrado por Javier Milei y señalaron que podría habilitarse el camino para financiar infraestructura con deuda. Durante la Expo EFI 2025 realizada en Buenos Aires, los ministros Alejandro Abraam (Chaco) y Roberto Gutiérrez (San Juan) coincidieron en que el valor actual del dólar oficial, que ronda los $1.200, es «financiable y sostenible». Ambos destacaron que este nivel de cambio es compatible con la estabilidad macro y la posibilidad de generar divisas genuinas, gracias a sectores como la minería y el energético.

Gutiérrez sostuvo que el país atraviesa una etapa inédita, con superávit fiscal y generadores de dólares internos, como Vaca Muerta. En comparación con etapas anteriores, consideró que el actual régimen es más competitivo que el extinto “dólar blend”.

Las bandas cambiarias impulsadas por el Banco Central permitieron que el tipo de cambio se moviera hasta un 9% en abril, cerrando el mes en torno a los $1.171,30. Este nuevo marco fue valorado positivamente por ambas provincias, en contraste con los controles y distorsiones del sistema anterior.

La obra pública y los recursos propios

El escenario actual, sin transferencias discrecionales desde Nación para obras de infraestructura, obligó a las provincias a buscar alternativas. En ese sentido, tanto Chaco como San Juan admitieron estar evaluando la posibilidad de emitir deuda subsoberana para financiar proyectos clave.

El ministro sanjuanino afirmó que su provincia mantiene niveles de endeudamiento bajos y que podría encarar inversiones estratégicas, especialmente en minería. En tanto, Abraam fue más cauto y recordó la pesada carga que enfrenta Chaco por una emisión previa de USD 250 millones en 2016, que aún obliga al pago de USD 80 millones anuales.

Superávit, recortes y confianza en el rumbo

Pese a las diferencias fiscales, ambos ministros resaltaron el esfuerzo de ajuste realizado por las provincias. San Juan cerró 2024 con un superávit primario del 3,6% de su PBG. Chaco, en cambio, tuvo un déficit superior al 5%, aunque ya aplicó reducciones en impuestos provinciales como Ingresos Brutos.

A nivel consolidado, el resultado fiscal de todas las jurisdicciones provinciales pasó de un déficit del 0,3% del PBI en 2023 a un superávit del 0,1% en 2024, en un contexto de fuerte caída de ingresos pero también de gasto público.

Minería y crecimiento exportador

Uno de los puntos más destacados del panel fue el potencial minero de San Juan. Según Gutiérrez, hoy la provincia exporta alrededor de USD 1.000 millones en oro, pero ese volumen podría multiplicarse hasta seis veces en 2030, gracias a nuevos desarrollos de cobre. “Hay un PBI entero de Argentina enterrado en la cordillera”, afirmó.

Abraam, por su parte, reconoció los desafíos estructurales de Chaco, una provincia con fuerte dependencia del Estado y alto gasto previsional. Sin embargo, anticipó que seguirán avanzando en la reducción de impuestos y mayor eficiencia en el uso de los recursos públicos.