El director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), Marco Lavagna, adelantó que la medición oficial de la inflación en Argentina incorporará nuevos productos y servicios, como plataformas de streaming, celulares y otros consumos digitales que forman parte del gasto habitual de las familias. El cambio apunta a reflejar con mayor precisión los hábitos de consumo actuales, aunque, según aclaró, no generará una variación sustancial en los resultados del índice.

En una entrevista en Radio La Red, Lavagna detalló que la actualización de la canasta del Índice de Precios al Consumidor (IPC) busca modernizar la medición para adaptarse a las nuevas tendencias del mercado y las costumbres de los argentinos. «Son diferencias pequeñas. La inflación no mostrará cambios drásticos con la nueva metodología», afirmó el funcionario.

Productos digitales ganan peso en la medición

Entre los principales cambios, se sumarán gastos como suscripciones a plataformas de streaming —ejemplo de Netflix— y servicios de telefonía móvil, rubros que no estaban contemplados en versiones anteriores del IPC. También se ajustará el peso relativo de los sectores económicos tradicionales, para lograr un reflejo más fiel del consumo cotidiano.

Lavagna explicó que el objetivo de estos cambios es brindar más datos de calidad para que los responsables de políticas públicas puedan tomar decisiones mejor fundamentadas. Aunque la actualización representa una modernización importante, recalcó que el índice seguirá mostrando resultados similares a los actuales en cuanto a la tendencia inflacionaria.

Sin fecha definida para la implementación

El titular del Indec aclaró que el nuevo esquema de medición todavía no tiene fecha oficial de implementación. «Estamos trabajando en todo el proceso. La actualización será gradual para mantener la coherencia y comparabilidad de los datos», remarcó Lavagna.

Además, destacó que el cambio metodológico responde a una necesidad de adaptación frente al crecimiento de las economías digitales y al impacto que tienen en el presupuesto familiar servicios antes inexistentes, como el acceso a contenidos digitales pagos. En este sentido, afirmó que el nuevo índice buscará captar mejor la evolución del poder adquisitivo en una economía en constante transformación.

Una evolución necesaria para reflejar nuevos hábitos

El funcionario subrayó que los cambios no solo consisten en añadir productos, sino también en revisar las metodologías empleadas para medir el impacto real de los precios sobre los consumidores. «Lo que cambia son los consumos, y el IPC debe representar eso», afirmó.

Finalmente, Lavagna insistió en que si bien se sumarán elementos actuales, los principios fundamentales de medición del índice se mantendrán. «Queremos un IPC que sea más preciso, pero que también conserve su objetividad y comparabilidad histórica», concluyó.