El presidente Javier Milei viajó hoy a Roma para asistir este sábado al funeral del papa Francisco. Será el último adiós al pontífice argentino, Jorge Mario Bergoglio, quien será despedido con una gran ceremonia de homenaje. La Plaza de San Pedro (Vaticano) recibirá a líderes de todo el mundo y a cientos de miles de fieles. El mandatario se trasladó al Vaticano acompañado de varios ministros de su gabinete. La agenda presidencial se centrará únicamente en la participación de las ceremonia fúnebre en honor a Francisco. No se han programado reuniones bilaterales formales con otros líderes mundiales presentes.

Milei abordó al avión presidencial ARG 01 por la medianoche, por lo que se espera que la comitiva arribe al Aeropuerto de Roma-Fiumicino alrededor de las 11 (hora de Argentina). El mandatario viajó acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; el vocero presidencial, Manuel Adorni; el canciller argentino Gerardo Werthein; y las ministras de Seguridad Nacional y Capital Humano, Patricia Bullrich y Sandra Pettovello.

Viajan también integrantes de la Unidad Médica Presidencial, personal de la custodia oficial y parte del equipo de protocolo. No obstante, el secretario de Culto y Civilización de la Nación, Nahuel Sotelo, ya se encontraba en Roma para coordinar la llegada y la movilidad de la comitiva. Estarán presentes junto a Milei los embajadores argentinos en Italia y ante la Santa Sede, Marcelo Martín Giusto y Luis Beltramino, respectivamente. El regreso a Argentina está previsto para el domingo.

Previo a su partida, el libertario compartió mensajes en los que reconoció la importancia del papa Francisco, refiriéndose a él como «el argentino más importante de la historia». Tras dejar atrás los momentos de tensión surgidos de las diferencia de pensamiento entre Francisco y el funcionario argentino, las nuevas declaraciones buscan remendar la imagen que se tuvo entonces acerca de su relación.

Ceremonia

El funeral comenzará el día sábado con la Misa exequial. La liturgia estará presidida por el cardenal Giovanni Battista Re. Esto marcará el inicio de los Novendiali, período de nueve días en el que se celebran misas en homenaje al sumo pontífice fallecido. Al final de la celebración eucarística tendrá lugar la ultima commendatio y la Valedictio, ritos tradicionales de la iglesia Católica para encomendar el alma del papa a Dios. Posteriormente, el féretro será trasladado y sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor.

Entre los asistentes confirmados se encuentran el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y la presidenta de Italia, Giorgia Meloni, entre muchos más. Por otro lado, se espera que la ceremonia congregue a una multitud sin precedentes. Según estimaciones de medios periodísticos la cantidad de asistente oscila entre 500,000 y un millón. Ante esto, las autoridades italianas y del Vativano han implementado un operativo de seguridad masivo. Para ello desplegarán miles de agentes de seguridad durante el evento. También habrá perímetros con acceso restringido y zonas aéreas custodiadas con drones.