La Casa Rosada optó por bajar el tono de confrontación con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que inaugura hoy su 49.ª edición en La Rural, en un gesto que marca un contraste con el clima tenso del año pasado. En esta ocasión, desde el Gobierno nacional se confirmó la participación del secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, en la ceremonia de apertura, mientras que se descartó la presencia del presidente Javier Milei por cuestiones de agenda.

La organización de la Feria cedió de manera gratuita un espacio al Gobierno nacional, donde se instalará un escenario móvil con actividades culturales y artísticas. Si bien el Ejecutivo no desplegó la infraestructura habitual de otros años, mantendrá los stands del Museo Nacional de Bellas Artes y de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). Desde Cultura reconocieron el gesto y valoraron el nuevo tono de diálogo.

Desde Nación bajaron un cambio

El cambio de clima se traduce en una apertura más distendida que en 2024, cuando la decisión del Gobierno de retirar sus stands y realizar una presentación paralela en el Luna Park desató fuertes cruces con los organizadores. La tensión aumentó entonces por las críticas del presidente de la Fundación El Libro, Alejandro Vaccaro, quien cuestionó en su discurso inaugural las políticas de Milei y recibió una ovación por parte del público.

Este año, la conducción del evento quedó a cargo de Christian Rainone, empresario editorial con un perfil más vinculado a la industria que a la confrontación política. Su llegada al frente de la Fundación El Libro fue interpretada como un intento por recuperar el vínculo institucional con el Estado. En línea con esa estrategia, la Secretaría de Cultura destacó en sus comunicados la cesión del espacio, reconociendo la voluntad de colaboración por parte de los organizadores.

El historial del Milei

A pesar de no asistir al evento, Milei mantiene una conexión histórica con la Feria. En ediciones anteriores presentó varios de sus libros, como Desenmascarando la mentira keynesiana, El camino del libertario y El fin de la inflación. Su último proyecto editorial, Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica, no fue presentado en la Feria por decisión del propio mandatario, tras denunciar amenazas.

Este sábado, uno de sus referentes ideológicos, el economista español Jesús Huerta de Soto, presentará su libro en un panel titulado «La libertad no es un favor que haya que pedir a nadie». Al mismo tiempo, Milei participará en el funeral del papa Francisco en el Vaticano.

Además, referentes afines al ideario libertario también tendrán presencia en el evento. Agustín Laje, por ejemplo, presentará su libro Globalismo: ingeniería social y control total en el siglo XXI, mientras que Leila Gianni hablará sobre Militantes del hambre, una publicación crítica del entramado de organizaciones sociales.

El Gobierno nacional mantiene su estrategia de redefinir la relación entre el Estado y los organismos culturales, sin resignar su lugar en el debate público. La decisión de Milei de no asistir y delegar su representación en Cifelli puede leerse como un intento de descomprimir tensiones sin renunciar al ideario que promueve desde la presidencia.