El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció este lunes la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), sustituyendo a la actual AFIP. Esta nueva entidad promete operar con menores costos y una burocracia reducida, marcando un cambio significativo en la administración fiscal del país.

La implementación de ARCA conlleva una reducción del 45% en las autoridades superiores y un 31% en los niveles inferiores. En total, se eliminará el 34% de la estructura organizativa actual, lo que se traduce en un ahorro estimado de $6.400 millones al año, según informó el Gobierno. Este ajuste busca optimizar los recursos y mejorar la eficiencia en la recaudación y control aduanero.

Opiniones de expertos

Ante el anuncio, Daniela Matías, contadora especialista en tributación y miembro del Comité de Tributación Agropecuaria de la FAGCE, expresó su escepticismo: “Legalmente no tiene una fuerza para generar ningún cambio, simplemente es una cuestión de prensa”. Matías subrayó que, por el momento, no se ha dictado ninguna normativa que afecte a los contribuyentes: “Hoy todo sigue igual, lo único que tenemos es un anuncio oficial”.

Según Matías, la reestructuración de ARCA no alterará la situación de los contribuyentes: “Voy a seguir siendo monotributista y facturando en línea”. Añadió que, aunque se cambia el nombre de la entidad encargada de la recaudación, las obligaciones fiscales y los planes de pago permanecerán inalterados. “Le cambiamos el nombre al señor que recauda. Las obligaciones fiscales y el plan de pagos siguen siendo las mismas”, afirmó.