El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha presentado una nueva resolución para regular el uso de los celulares en las escuelas porteñas, con el objetivo de mejorar la calidad de la enseñanza y fomentar el desarrollo de los chicos y adolescentes. Esta iniciativa se alinea con el más reciente informe de la Global Entrepreneurship Monitor (GEM) de la UNESCO sobre educación y tecnología, publicado en 2023, que destaca una relación negativa entre el uso excesivo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y el rendimiento de los estudiantes.

Países como Francia, Italia, Bélgica y Países Bajos ya han prohibido el uso de estos dispositivos en las aulas. En España, el Reino Unido y Alemania, la decisión queda en manos de las instituciones educativas o las regiones autónomas.

Opinión de los pediatras sobre el uso del celular en niños

Silvina Pedrouzo (MN 86.397), médica pediatra y presidenta de la Subcomisión de Tecnologías de Información y Comunicación de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), subraya la importancia de la concientización y educación sobre el uso saludable de la tecnología. «Es crucial alcanzar la alfabetización digital en todos los niveles para poder hacer un uso saludable, con el fin de compartir los deberes de cuidado con las familias, educadores, sector privado y público«, afirmó.

Pedrouzo también reconoce que, aunque la tecnología es esencial para el acceso a la información y la educación. Por lo tanto, su uso inapropiado puede afectar el rendimiento académico de los estudiantes.

Efectos del uso del celular en las aulas

Alejandro Castro Santander, psicopedagogo y especialista en gestión educativa, considera que el celular es un fuerte distractor. Especialmente, para los adolescentes, y no contribuye positivamente al estar atentos durante una clase. Gisela Rotblat (MN 111.628), médica psiquiatra infantojuvenil y jefa del Servicio de Salud Mental Pediátrica del Hospital Italiano de Buenos Aires, coincide en que el uso del celular no favorece el buen desempeño de los alumnos en términos de concentración y socialización. Rotblat sugiere que lo más acertado sería limitar el uso del celular en las escuelas para mejorar el desempeño en el aula y la socialización.

Impacto en la atención y socialización

Castro Santander menciona que el exceso de estímulos que los niños reciben a través de las pantallas puede afectar directamente su capacidad de atención. Estudios han relacionado el uso de pantallas en la infancia con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Por lo que se sugiere retrasar el contacto con las pantallas hasta los 12 años.

Sebastián Ibarzábal (MN 42.413), psicólogo y colaborador de Manos Libres, un colectivo de padres que busca reducir la presión social del uso de smartphones en la infancia, señala que los niños de hoy tienen dificultades para mantener la atención y concentrarse. Esto no se debe necesariamente a un trastorno de déficit de atención, sino a que están acostumbrados a cambiar de estímulo constantemente.

Problemas de socialización

El uso de teléfonos celulares desde edades tempranas puede afectar el desarrollo de habilidades sociales esenciales que se adquieren jugando e interactuando cara a cara. Castro Santander agrega que el uso de dispositivos puede causar problemas de socialización, provocando aislamiento. Aunque haya comunicación, es una comunicación distinta a la interacción cara a cara.