Dos semanas pasaron después del anuncio del vocero presidencial, Manuel Adorni, sobre la decisión del Gobierno de cerrar definitivamente el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo). La medida formó parte de la reducción de la estructura estatal impulsada por el presidente Javier Milei. En este escenario, la consultora Giacobbe publicó un informe revelador sobre la reacción de la sociedad argentina ante esta medida.

Según el relevamiento, el 59,5% de los encuestados expresó estar de acuerdo con el cierre del INADI, mientras que el 37,9% se mostró en desacuerdo. Estos resultados reflejan una opinión mayoritariamente favorable hacia la medida impulsada por el presidente Milei y respaldada por el Gobierno.

Siguiendo esta línea, Adorni, en su conferencia de prensa en Casa Rosada, argumentó que no es sostenible que la gente continúe financiando con sus impuestos instituciones como el INADI. Luego, afirmó que el presidente Milei ha estado comprometido con el cierre de diversos institutos. Como parte de una estrategia para reducir el gasto público y, por ende, disminuir la carga impositiva.

La justificación oficial de la Casa Rosada para este plan de Gobierno es doble. No solo se busca otorgar más libertad a los argentinos, sino también reducir los gastos estatales con el objetivo de disminuir los impuestos. Estos resultados de la encuesta indican un respaldo significativo por parte de la sociedad a la visión y las acciones del Gobierno en este ámbito.